|
El Almanaque es un medio abierto a
todas las opiniones. La opinión de los artículos es responsabilidad de
sus autores.
LA VOZ
DE LA CALLE
El pacto que surge del proceso
Pintan mal las cosas. Zapatero ha elegido para la unidad a un socio cuyo empeño es separarse, lo que viene a ser una contradicción en los términos. En tales condiciones, ¿cómo va a erigirse un matrimonio y menos aún un matrimonio que dure?
- Bueno, tampoco es que vayan a casarse, hombre. Digamos que se arrejuntan por conveniencias. Es decir, no hasta que la muerte los separe, sino hasta que se les agoten los orgasmos, si es que los tienen.
- Que no, que no, que el PNV es más papista que el Papa y no se casará con nadie si no es por la Iglesia, en eso va más lejos que el Partido Popular, que es católico-apostólico-romano, pero hace muchos novillos y se salta muchas misas a la torera. “¿Vas a misa, Rajoy?” “Sí, a misa-suntos”.
- Eso quiere decir que el PP es hipócrita.
- Hipócrito más bien, para guardar la concordancia en el género…
- ¿El género? Dicen los que saben que tras esa apariencia de melocotón ibérico barbado del PP hay mucha edulcoración, mucho almíbar, mucha bolita de madroño… Mucho gay-trinar, vaya, para decirlo con palabras de poeta.
- Pues ellos sabrán, ¿no? Como diría Sancho: allá cuentas, yo no entro ni salgo, a quien Dios se la de, San Pedro se la bendiga. Y añado de mi cuenta que con su pan se lo coman, que en todas partes cuecen habas y que nunca hay que decir de este agua no beberé.
Pero volviendo a la coyunda referida (PSOE- PNV), déjame decirte, limeña, que lo tienen más bien crudo, porque Zapatero es un rabioso anticlerical.
- Pero ha puesto sus picas en Roma, ¿no?, con los famosos ensanches del matrimonio, cosa que ya está en los anales de las Cortes.
- Eso sí es verdad, ahí puso bien el ojo Zapatero…
- Además, este hombre tan pronto las coge como las suelta. Mira lo que hizo con Artur Mas y con Carod Rovira… Mira lo que ha hecho con Maragall, el asimétrico, y con los grandes barones de su propio partido…
- ¿Quieres decir que, con tal de pillar al PNV, Zapatero se casaría hasta por la Iglesia?
- Imaz que eso, yo creo que incluso se acostaría con Egibar, con lo que, en cierto modo, habría de nuevo un tripartito, esa cosa que tanto les encandila.
- Ya, y de paso tendríamos la reconciliación del PNV ¡Qué bonito! Pero es harto improbable que se entienda con ambos a la vez: no aguantaría la cama.
- Depende de las promesas que le hagan a la novia, el PNV ya ha puesto sus cartas sobre la mesa, más o menos así: querido Zapatero, si no me autodeterminas ni me anavarras, no hay beso de amor ni chiribitas en los ojos.
Así que ya veremos, se limitó a decir un ciego de la ONCE. Yo ya lo he visto en mis bolas de cristal, exclamó Aramís Fuster, desde su bañera anatómica de hidromasaje. Todo se andará, vaticinó el cojo Manteca desde una dinámica gravemente amputada. Lo que ha de ser, ya es en la mente de alguno. Todo tiene un “beginning”.Todo río tiene su fuente, toda fuente tiene su profundidad en la tierra. Para llegar a algún sitio hay que ponerse en movimiento. De ahí el Proceso de Paz. Cada cosa tiene su lugar y su hora. Todo cerdo tiene su San Martín, lo tuvo el otro día. De ahí que el Proceso haya muerto…
- Oye, tío, si lo de Imaz y Zapatero no es matrimonio decente ni bochornoso abarraganamiento, ¿qué Unión les bendice, que no sea la que oposita con Convergencia? ¿Una unión hipostática?
- No lo sé, quizás sea un convenio de necesidad, que, naturalmente, tratarán de convertir en virtud. Pero la virtud no puede ser una cosa y su contraria, porque la otra cara de la virtud es el vicio. Y el vicio, que no puede llevar a nada bueno, es un mal comienzo para las pretensiones de paz, ¿cómo se puede llegar a una paz sin justicia? ¿Ein? ¿Qué paz puede haber cuando la libertad es continuamente sojuzgada?
Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog: http://paisajes.blogcindario.com
LAS
COSAS Y SUS NOMBRES
JUEVES
LARDERO
En
la sociedad occidental que ya no se plantea cómo se las compondrá
para matar el hambre, sino qué tiene que hacer para darle al
paladar y al estómago todos los gustos, pero sin engordar por
ello, cuesta entender lo afanosos que anduvieron nuestros
antepasados tras la comida, y la importancia que tuvo ésta para
ellos.
Hemos
olvidado ya que cuando hablamos de Cuaresma (palabra de
cuyo significado son cada vez menos los que pueden dar cuenta),
nos referimos a una institución que tenía que ver con el comer,
más concretamente con el no comer, haciendo virtud de una
necesidad, y sobre todo haciéndosela padecer a los que vivían en
la abundancia, e igualándolos de ese modo con los pobres.
La
propia celebración del Carnaval, fuese cual fuese el
origen remoto de la palabra y de la fiesta, se convirtió en la fiesta
de despedida de la carne. De ahí que se procurase gozar de
ella todo lo posible en esos días; no sólo porque iban a seguir
40 días en los que la religión les iba a prohibir catar la
carne, sino también para desquitarse de los largos ayunos de
carne que la pobreza les imponía durante todo el año. Los términos
carnestolendas (carnes que han de ser quitadas) y carnestoltas
(carnes que han sido quitadas) nos hablan bien a las claras de cómo
ha sido entendido el Carnaval por nuestra cultura. Y bien,
entrando en la materia prima de la fiesta, que era la carne,
se instituyó en la versión de extensión media del Carnaval (la
de una semana), el Jueves Lardero, inventado ni más ni
menos que para iniciar solemnemente la tanda de días en que había
que aprovechar para hartarse de carne, a fin de no echarla en
falta durante la inminente Cuaresma.
Lardero
es un adjetivo procedente del antiguo lardo, que es el
tocino o gordo (que así se llama también el sebo o manteca
del animal), es decir, la grasa. No perdamos de vista que al fin y
al cabo se refiere a la parte menos valiosa del animal, con la que
sin embargo nuestras abuelas eran capaces de hacer auténticas
maravillas culinarias. Procede del latín lardum o lardium,
palabra con la que los romanos denominaban el tocino y la manteca
de cerdo. Ahora bien, el significado usual de tocino es el
de carne gorda (con grasa) del cerdo; carne en fin de
cuentas, con lo que vino a ser sinónimo de carne de cerdo. Y esto
era lo que en especial caracterizaba al Jueves Lardero, el
abundante consumo de esta carne o de sus productos secundarios.
Fue típica de este día, por ejemplo, la tortilla de
chicharrones, que la comían en el campo, sobre todo los niños
que iban a la escuela, para los que éste era un día de gran
fiesta, en el que además empezaban a lucir sus disfraces. Pero éste
no es más que el último reducto de una fiesta que tuvo mejores
tiempos. En sus momentos de esplendor, se veían por las calles y
en especial por los mercados, e iban de casa en casa, las primeras
comparsas del Carnaval, pidiendo carne o lo que buenamente
pudieran dar, para celebrar esta comida. Ésta llegó a arraigarse
e institucionalizarse de tal modo que en muchos lugares era
costumbre que en este día el dueño de la fábrica o del taller
les pagase a los trabajadores una comida a base de cerdo. En torno
a ella se celebraban los primeros combates entre carniceros y
pescateros y los primeros bailes y rúas de Carnaval.
Mariano
Arnal [+] Articulos
Buscador temático del Almanaque LÉXICO
ALMANAQUES
Y CALENDARIOS [+] VISITA
: DIAS
MUNDIALES - 12 MESES 12 CAUSAS
LIBROS
: Libros
recomendados
Textos
Universitarios agrupados por temáticas
Historia
Civilizaciones - Egipto
- Mesopotamia
- Grecia
- Roma
- Egipto
- Mitologia
- Incas
- Mayas
- Otros
pueblos
|