Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada

El 22 de noviembre de 2017 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución A/72/L.121​proclamó el 5 de junio Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada a fin de destacar las amenazas que plantea la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada para el uso sostenible de los recursos pesqueros.

Para las medidas en curso para combatir esas actividades, invitó a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura a que actúe como organismo coordinador del Día, en colaboración con otras organizaciones y órganos pertinentes del sistema de las Naciones Unidas, y destacó que los costos de todas las actividades que puedan derivarse de la aplicación del presente párrafo, que sean distintas de las que se incluyen actualmente en el mandato del organismo coordinador, deberán sufragarse mediante contribuciones voluntarias.

​ La fecha elegida recae en el día en que el Acuerdo de sobre medidas del Estado rector del puerto (PSMA, por sus siglas en inglés) entró oficialmente en vigor como tratado internacional.

Las consecuencias de una pesca ilegal, no declarada y no regulada
La pesca proporciona una fuente vital de alimentos, trabajo, ocio, comercio y bienestar económico a lo largo del globo. En un mundo donde el crecimiento de la población es constante y el hambre un problema persistente, el pescado se ha convertido en un importante producto para conseguir la seguridad alimentaria. Sin embargo, los esfuerzos de la comunidad internacional para asegurar la pesca sostenible se ven amenazados por actividades pesqueras ilegales, no declaradas y no reglamentadas.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada es responsable de la pérdida de 11 a 26 millones de toneladas anuales de pescado, lo que equivale a un valor económico estimado de 10 a 23 miles de millones de dólares. Para reducir este impacto, la Meta 4 del Objetivo 14 de La Agenda del Desarrollo Sostenible adoptada en 2015 por la Asamblea General de la ONU, apremia a la comunidad internacional a “regular eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, ilegal, no declarada y no regulada y a las prácticas pesqueras destructivas” para el 2020.