RUTAS EN LAS CAPITALES
Vitoria, una ciudad muy turística

Vitoria-Gasteiz es
una de la joyas de nuestro país. Si Donostia-San Sebastián es la
ciudad de la luz y el glamour, la capital de Araba es un tesoro
histórico-artístico que recibe al año numerosas visitas. Porque
además de un casco histórico medieval muy bien conservado, tiene
otro gran atractivo para nativos y visitantes, su gastronomía, a
la que se acompaña con el excelente rioja alavés. En Vitoria-Gasteiz
lo ideal es perderse por sus calles viejas e ir descubriendo paso
a paso los tesoros que alberga. Así podemos encontrar la Catedral
de Santa María -actualmente en restauración-, una construcción
del S. XIV en la que destaca su triple portada gótica, su nave
central de media altura y su torre, un añadido del siglo XVII.
Junto a viviendas populares se alzan majestuosos numerosos
palacios como el de Escoriaza-Esquivel, de estilo renacentista y
con una interesante portada plateresca; Urbina-Zarate, actual Sede
de la Diputación Foral de Álava; Villa-Suso, levantado en el S.
XVI sobre la primitiva muralla; Gobeo-Guevara-San Juan, edificio
del S. XVI construido en ladrillo y que alberga el Museo de
Arqueología; Aguirre-Montehermoso o Velasco-Verastegui. No nos
podemos olvidar del Castillo de Mendoza, un conjunto arquitectónico
conformado por una torre rodeada de una muralla de planta cuadrada
con torretas en las esquinas. También son muy interesantes
edificios civiles como la Casa del Cordón, del S. XV y que
alberga una torre medieval y una sala gótica; la Torre de Doña
Ochanda, sede del Museo de Ciencias Naturales; el edificio de
Correos y Telégrafos, una construcción que recuerda a las
antiguas casas-torre de Euskadi; la torre de Hurtado de Anda; Casa
del Hospicio; El Portalón, etc.
El patrimonio eclesiástico-monumental,
disperso por toda Vitoria-Gasreiz, es también inabarcable.
Tenemos la Iglesia de San vicente, del siglo S. XV y que es un
buen ejemplo del estilo gótico vasco; la Catedral Nueva, de
estilo neogótico; la Capilla de la Sagrada Familia, un edificio
de estilo neobizantino con torres gemelas en su fachada; la
Iglesia de San Antonio, templo del S. XVII con portada barroca y
con esculturas de Gregorio Fernández; la Basílica de San
Prudencia, edificada sobre los restos de un templo del S. VIII en
el S. XIII; el Monasterio de las Salesas, construido en 1885
siguiendo el modelo de los antiguos monasterios; el Santuario de
Nuestra Señora de Estíbaliz, Impresionante templo románico en
el que destaca su portada en espadaña, etc. La lista de
monumentos es aún más laga, a los que hay que sumar, además,
numerosos museos que recogen la historia de Araba desde la
prehistoria.
Una jornada de turismo en Vitoria-Gasteiz puede ser agotador, por
lo que es imprescindible retomar fuerzas con una suculenta comida.
Para ello nada mejor que entrar en alguno de los numerosos y
excelentes restaurantes que jalonan la ciudad, como el Arkupe,
ubicado en un edificio del siglo XVII en el casco antiguo de la
ciudad y cuyas especialidades incluyen los rollitos de berza
rellenos o la merluza con salsa de chipirones; el Ikea sirve unas
ensaladas y magret de pato que le han hecho famoso; el Zaldiarán
es el restaurante más famoso de Vitoria-Gasteiz, su carta ofrece,
entre otras delicias, consomé frío de tomate y fritos del mar,
lubina con tomate confitado al rioja alavés, pichón asado...
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