GEOGRAFIA
Un Pueblo Amante de sus Tradiciones y Costumbres
Enraizado en un
profundo culto a los valores tradicionales, la población vasca
mantiene un fuerte vínculo con sus medios naturales: la tierra y
el mar. Ambos medios, tierra y mar, han determinado una forma de
ser, una idiosincracia que se proyecta como algo característico
en las costumbres, la cultura y los deportes autóctonos. Algunos
de estos deportes se han universalizado traspasando las fronteras
de Euskadi y de Europa, como es el caso del juego de la pelota
vasca en sus diferentes modalidades. Junto a la pelota conviven
otras manifestaciones deportivas muy arraigadas, cuya proyección
social se limita casi exclusivamente al País Vasco.
Entre éstas
se encuentran el arrastre y levantamiento de piedras, corte de
troncos y regatas de traineras. Del mismo modo, tienen mucha
importancia múltiples manifestaciones culturales como la música
, cuya audición y participación activa en masas corales es un
fenómeno arraigado desde tiempo inmemorial y consustancial con la
personalidad del pueblo vasco. La danza permanece también viva en
el seno de la sociedad vasca como parte de su personalidad con un
sentido ritual evocador del trabajo diario, la religión, la
cortesía o el amor, que ayudan a definir a este pueblo, celoso
guardián de sus formas de cultura y folklore.
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