Una
pareja de esposos estaba cenando en
un restaurante cuando observó que
entró un amigo común acompañado
por una desconocida. La señora le
comenta a su marido:
--
Ese que entró es Julián, pero esa
no es su esposa...
--
No, es una amante que él tiene.
Ante
la impertubable y categórica
respuesta de su marido, la mujer
comienza a criticar al amigo de
ambos y el esposo la para en seco,
diciéndole:
--
No te metas en esos asuntos; deja
que los otros vivan su vida.
La
pareja continuó cenando y, de
pronto, se acercó a ellos una
hermosa chica, muy guapa, que le
dice al marido:
--
Oye, me dejaste esperando ayer...
--
Sí se me presentó un problema.
Pero yo paso por tu casa hoy.
--
Bien, nos vemos.
La
joven se retiró ante el asombro de
la esposa, quien la emprendió
contra su marido:
--
Y esa ¿quién es?.
--
Esa es mi amante!!
La
mujer se puso furiosa. Parecía
el mismo demonio en persona y
comenzó a insultar a su marido
exigiendole hasta el divorcio.
--
No hay problema, yo te doy el
divorcio. Pero recuerda que la casa,
el automóvil y el negocio están a
mi nombre. También vete olvidando
de los viajes a Europa y de las
tarjetas de crédito,
el terapeuta, las compras en
Nueva York, la casa de Acapulco, tu
BMW, el chofer y la pensión de tu
mamá...
Entonces
la mujer se calmó y tras analizar
la situación, le dijo
cariñosamente a su esposo:
--¿Cierto
que la amante de nosotros es más
bonita que la de Julián?.