ESCATOLÓGICO
Si buscamos en la enciclopedia Espasa no hay más
escatología que la de siempre, la que se refiere a los novísimos
(muerte, juicio, infierno y gloria), el último desenlace de la vida
humana. Pero a lo largo del siglo XX la psicología y la psiquiatría se
desarrollaron de forma extraordinaria, y necesitaron más y más palabras
para ponerles nombre a las enfermedades y alteraciones del espíritu que
iban observando y aislando. Y entre las singularidades de la conducta
observaron que había individuos que para excitarse sexualmente tenían
que ayudarse profiriendo las expresiones más soeces y groseras del
registro lingüístico. A esta inclinación la llamaron los psicólogos
ingleses scatologia, así, en su aspecto griego, queriendo
expresar la necesidad de usar palabras (logia) sucias (scato
en griego es excremento). Pero la palabra estaba servida en bandeja, y
se aprovechó para darle nuevos usos, después de adaptarla a su
definitiva forma inglesa: scatology, en la que conserva el valor
de scatologia, pero se le añade el de estudio de los excrementos,
en especial fósiles, que se llama también coprology, coprología.
El inglés recoge de paso los términos griegos del grupo scatofagia,
que se refiere a la inclinación a comer excrementos, y forma otros
nuevos como scatoscopy, que significa examen o análisis de los
excrementos.
Por otra parte el diccionario inglés recoge el
término eschatology con el valor religioso de novísimos o
postrimerías que le corresponde a la palabra. En inglés no es
posible por tanto el equívoco, puesto que no se da la polisemia, pues se
trata de dos palabras nítidamente diferenciadas. Pero ¿qué ocurre en
español? Se juntan en esta palabra dos fenómenos de nuestra lamentable
dependencia léxica (no sabemos traernos palabras del griego sin pasarlas
por las normas inglesas o francesas): resulta que al no tener la s
líquida, para pronunciar scatologia no nos queda más remedio que
añadirle una e: escatología, que con este apaño viene a
coincidir con una palabra que ya tenemos. Y aún nos hubiésemos librado
si en la transcripción de la c (ji) griega hubiésemos sido fieles a
nuestra lengua, llamando esjatología a lo que los ingleses llaman
eschatology (ellos transcriben el sonido j como ch).
Queda explicado cómo se ha podido producir en español
la coincidencia en la misma palabra de conceptos tan distantes y que no
tienen ninguna relación posible. Y obviamente los diccionarios ponen
como escatología 1 y con la letra habitual, el significado de
Tratado de cosas relacionadas con los excrementos; y para
escatológico 1, Excrementicio. De o de los excrementos. Se aplica
a las palabras indecentes relacionadas con los excrementos. Y luego,
en letra menuda aparecen escatología 2 como Conjunto de
creencias relativas a la vida de ultratumba o tratado sobre ellas; y
escatológico 2 como Relativo a las postrimerías, o sea a la
muerte y lo que hay detrás de ella. Así el María Moliner y con él
los modernos diccionarios de la lengua. Las enciclopedias en cambio
ponen en primer lugar la acepción de novísimos o postrimerías.
He ahí cómo una palabra dignísima ha tenido que
hacerle sitio a un significado indigno hasta quedar relegado el primer
significado a un segundo lugar. Queda para un segundo artículo examinar
la primitiva escatología.
Mariano Arnal