ANQUILOSAMIENTO
Hay una cierta tendencia
a producir erróneamente esta palabra, asimilando las dos primeras
letras al prefijo en-, con lo que se la alinea con las palabras
que llevan este prefijo. Pero su origen no autoriza en absoluto esa
deformación. En griego se formó ya el término médico agkulwsiV
(ankylósis; la g
-gamma- se nasaliza)
para expresar la soldadura de un miembro. No ocurrió esto en la época
clásica, sino que fue a partir del siglo II después de Cristo cuando
Galeno (129-201, el célebre médico de Pérgamo, lo pone en circulación;
y lo retoma otro célebre médico, Aecio, en el siglo VI.
En las anquilosis,
ya desde la misma terminología griega derivada de ella, se contemplan
dos aspectos: lo que entendemos por anquilosamiento, que es la
limitación o desaparición del movimiento en una articulación, y la
inmovilidad o agarrotamiento de miembros que no son propiamente
articulados. La palabra que da origen al concepto es agkulh
(ankýle), que
significa propiamente curva, curvatura, pliegue, objeto curvado, codo,
corva... Por consiguiente el significado propio de anquilosis y
anquilosamiento sería que un miembro articulado, de modo (brazo,
pierna, dedo) que pueda estar a voluntad tanto en posición recta como
curva, se ha quedado en posición curva, sin posibilidad de
volver a enderezarlo. Se entiende perfectamente este significado a
partir de la palabra a que ha dado lugar en latín: ángulus.
Es decir que anquilosado significaría propiamente angulado, curvado.
Pero no se da este significado literal en todas las anquilosis. Los médicos
griegos formaron ya el término ankylobléfaros, que
significaba la adherencia de los párpados entre ellos, o de éstos
con el blanco del ojo. Es evidente que aquí no hay ningún tipo de ángulos
ni curvaturas, sino tan sólo inmovilidad. Otro tanto ocurre
con el término ankylóglossos, que es el que tiene la lengua
trabada, seriamente inmovilizada por el frenillo. En cambio en los términos
ankylókolos (de miembros torcidos), ankylódeiros (de
cuello curvado), ankylódus (de dientes curvos), ankylópus
(de pie curvado), sí está presente la curvatura propia del término.
La medicina moderna ha
ampliado la terminología a partir de agkuloV
(ankýlos)
con el prefijo anquilo- asignándole los significados de
adherencia, soldadura, ángulo, asa... siguiendo la tendencia marcada
por los propios griegos (por tanto apartándose en algunos términos
del significado básico de ángulo). Son unos veinticinco términos,
entre los que conviene destacar la anquilostomiasis
precisamente porque el enfermo no sufre con esta enfermedad ninguna
clase de anquilosis, ni le pasa nada en la boca (stoma), sino
que se trata de una infección intestinal producida por un gusano
nematodo, llamado ancylostoma duodenale, probablemente por
tener la boca angulosa (no lo he averiguado) y por ser su alojamiento
preferido el duodeno. Carca de este término están los anquilótomos
(de toméin, que significa cortar), nombre genérico que se da
a los instrumentos de corte curvos. Por lo demás prevalecen los términos
en que la anquilosis es sinónimo de inmovilidad, atrofia y disfunción.
Precisamente de aquí ha saltado el término fuera de la medicina,
dando lugar a anquilosarse y anquilosamiento con el
significado de estancamiento de las facultades o del progreso referido
tanto a cosas materiales como inmateriales.
Mariano
Arnal
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