ALCOHOLISMO
Estamos ante una palabra árabe. El prefijo al
es el artículo. Parece que la raíz dominante es akhal, que
significa negro. Se cree que los árabes y los judíos dieron en un
principio el nombre de alcohol a la estibina (sexquisulfuro de
antimonio), un mineral que presenta cinco cristalizaciones distintas,
de color gris plomizo, con brillo metálico intenso; a veces el color
es negruzco con irisaciones. Se encuentra en la naturaleza
frecuentemente asociado al azufre. Funde muy fácilmente (basta la
llama de una cerilla) y para sublimarse le basta la llama del soplete,
que desprende del mineral una extensa aureola blanca de óxido de
antimonio. Es a este casi volátil mineral al que los árabes y
los judíos denominaron inicialmente alcohol. Luego extendieron
este nombre a todos los cuerpos reducidos a polvo muy fino; y más
tarde se aplicó a lo que de más sutil y volátil tenían
los cuerpos; a lo que pudiera llamarse su espíritu. Así
al ácido sulfúrico se le llamó alcool súlfuris (= espíritu
del azufre), por considerarlo su quintaesencia; al aguardiente le
llamaban alcool vini (= espíritu del vino). Al propio alcohol
lo llaman en los textos medievales aqua vitae (agua de la
vida), aqua vitis (agua de la vid), spíritus vivus (espíritu
vivo) y spíritus vini (espíritu de vino o del vino). Ramón
Llul (Raimundo Lulio) al alcohol reforzado mediante destilación sobre
carbonato de potasa, que se utilizaba como excelente medicina, lo
calificó de consolatio última córporis humani (el último,
el más alto consuelo del cuerpo humano). La denominación de alcohol
para lo que hoy conocemos como alcohol empezó a usarse en el siglo
XVI, aunque no se conoció su constitución hasta 1808. Antes de esto,
el nombre de alcohol se usó para denominar el polvillo negro
que empleaban las mujeres para ennegrecerse el borde de los párpados,
que en un principio se obtenía de la estibina, de otros antimonios o
de la galena, y que posteriormente se obtuvo con negro de humo
perfumado. Era por tanto un afeite más. De ahí les viene el nombre
de alcoholados o alcoholadas a las reses que tienen alrededor de
los ojos el pelo o el cuero más oscuro. Y también de ahí que se
llame alcoholar en los barcos a la operación de brear las
costuras, feudas y cabezas de clavos después de calafatearlas. Y en
la misma línea de significado está el de reducir una cosa a polvo
finísimo.
En cuanto al alcoholismo,
se define como intoxicación por el alcohol, en que se distingue la
embriaguez ocasional o el trastorno temporal causado por el consumo
abusivo de bebidas alcohólicas (alcoholismo agudo) y el estado
producido por el repetido y continuado abuso del alcohol (alcoholismo
crónico). La alcoholemia (alcohol más aima
/ háima
= sangre) es la presencia de alcohol en la sangre. Es precisamente
este hecho, el de que pase tan fácilmente a la sangre, el que
determina su peligrosidad. Y no es cosa exclusiva de nuestra cultura
ni de esta época. El alcohol ha sido siempre compañero inseparable
de la humanidad, y para nada bueno. En nuestra cultura aparece en el Génesis
la primera borrachera, de Noé. Y más adelante las hijas de Lot
emborracharon a su padre para acostarse con él y así tener
descendencia. Pero eso no es más que el principio. Todos los pueblos
de la tierra han obtenido alcohol de mil maneras y se han embriagado y
han padecido la plaga del alcoholismo hasta el extremo de provocar
este desorden la extinción de algunos de ellos.
Mariano
Arnal
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