{"id":6531,"date":"2012-10-04T16:33:05","date_gmt":"2012-10-04T16:33:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/sin-categoria\/articulos-18\/"},"modified":"2012-10-04T17:33:15","modified_gmt":"2012-10-04T16:33:15","slug":"articulos-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/","title":{"rendered":"ARTICULOS"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/link?hostid=h00000199\"><img decoding=\"async\" alt=\"click here!\" src=\"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199\"\/><\/a><\/p>\n<p>ARTICULOS &#8211; ECOLOGIA<\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p\/><strong>CONFLICTOS FLUVIALES<\/strong>         <\/p>\n<p>Empecemos por dejar sentados algunos         axiomas: son los r\u00edos los que hacen los pueblos, y no a la inversa. Y por consiguiente         son los r\u00edos los que dan nombre a los pueblos y a las tierras. Fue el \u00cdber el que dio         nombre a los iberos (o \u00edberos) y a la propia Iberia. Es por tanto el r\u00edo la realidad         dominante; no el territorio ni los pueblos. Segundo axioma, corolario del primero: los         r\u00edos tienden a configurar unidades pol\u00edticas: mientras los pa\u00edses ribere\u00f1os del         Jord\u00e1n no acaben formando todos ellos una unidad pol\u00edtica (aunque sea tan s\u00f3lo una         confederaci\u00f3n de estados independientes con muy pocas responsabilidades federales, entre         ellas el r\u00edo), hasta que tal unidad no se consiga, no habr\u00e1 paz con seguridad en la         zona. Por eso se entiende tan mal que a la hora de hacer el ordenamiento hidrogr\u00e1fico de         un \u00e1rea geogr\u00e1fica, cada una de las unidades pol\u00edticas por las que discurre el r\u00edo, se         considere propietaria del caudal (de todo el caudal) del mismo. Tercer axioma: hasta el         presente, los pueblos ribere\u00f1os (que al final acaba siendo sin\u00f3nimo de rivales) se han         peleado entre s\u00ed por ver qui\u00e9n explotaba y degradaba m\u00e1s el r\u00edo, intentando cada uno         sacar partido del vecino de arriba, sin sentirse obligado por ello a tributar id\u00e9nticos         servicios al vecino de abajo. Esto acab\u00f3 como ten\u00eda que acabar: en unidad de         dominaci\u00f3n. En Egipto y en Mesopotamia se fue forjando la unidad pol\u00edtica de abajo         arriba, obviamente, porque es el que est\u00e1 en el curso bajo del r\u00edo el que ha de forzar         al de arriba a la servidumbre de paso de los canales de riego. Mientras no es la         dominaci\u00f3n la que impone el respeto al r\u00edo, el que est\u00e1 m\u00e1s arriba se cree con derecho         a usarlo al mismo tiempo como arteria y como vena. Obtiene de algo m\u00e1s arriba el agua         limpia, y la devuelve sucia m\u00e1s abajo. Por eso tienden los r\u00edos a estar integrados en         unidades pol\u00edticas. Esta necesidad se hace tanto m\u00e1s sensible cuanto m\u00e1s necesaria es         su utilizaci\u00f3n. Mientras las aguas son superabundantes, capaces tanto de abastecer al         consumo como de absorber sin da\u00f1o visible las aguas residuales, no dan lugar a         conflictos. El problema se presenta cuando empieza a escasear el agua, o cuando los del         curso alto les hacen llegar a los del curso bajo un r\u00edo tan degradado que no es apto ni         para el consumo de boca ni para el regad\u00edo. Cuarto axioma, \u00e9ste de ra\u00edz l\u00e9xica: s\u00f3lo         es propietario un pueblo del caudal de un r\u00edo, cuando \u00e9ste nace y muere en el territorio         de ese pueblo. Si el r\u00edo discurre por m\u00e1s de una unidad pol\u00edtica, s\u00f3lo del lecho son         propietarios los pa\u00edses o regiones por donde \u00e9ste pasa, pero no del caudal. No s\u00f3lo         eso, sino que estos pa\u00edses han de considerar que su tramo de cauce est\u00e1 sujeto a         servidumbre de paso para el caudal com\u00fan a todos los pa\u00edses, regiones o pueblos por los         que discurre la corriente. Es razonable, por tanto, que pretendan cobrar por el         mantenimiento del cauce, como hay que pagar a las compa\u00f1\u00edas suministradoras de agua         corriente por el mantenimiento de las conducciones tanto de agua potable como de aguas         residuales y depuraci\u00f3n; pero no por el agua, que no es propiedad de la compa\u00f1\u00eda sino         del com\u00fan de los ciudadanos. Es bueno por tanto que nos mantengamos en la distinci\u00f3n         entre el cauce y el caudal; y que entendamos que los caudales pertenecen <i>pro indiviso <\/i>al         conjunto de las comunidades por donde \u00e9stos discurren, y no a cada una de ellas. Y si         pertenecen a comunidades m\u00e1s amplias, hay que entender que los caudales han de ser         administrados en beneficio de toda la comunidad, no de la que es propietaria del cauce, y         que no pueden vender el agua, que no es suya, sino los servicios, si es que los dan.<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARTICULOS &#8211; ECOLOGIA CONFLICTOS FLUVIALES Empecemos por dejar sentados algunos axiomas: son los r\u00edos los que hacen los pueblos, y no a la inversa. Y&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-6531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ecologia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.8.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>ARTICULOS - El Almanaque<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"ARTICULOS - El Almanaque\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"ARTICULOS &#8211; ECOLOGIA CONFLICTOS FLUVIALES Empecemos por dejar sentados algunos axiomas: son los r\u00edos los que hacen los pueblos, y no a la inversa. Y&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Almanaque\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-10-04T16:33:05+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2012-10-04T16:33:15+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redactor\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redactor\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redactor\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe\"},\"headline\":\"ARTICULOS\",\"datePublished\":\"2012-10-04T16:33:05+00:00\",\"dateModified\":\"2012-10-04T16:33:15+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/\"},\"wordCount\":714,\"commentCount\":7420,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199\",\"articleSection\":[\"Ecolog\u00eda\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/\",\"name\":\"ARTICULOS - El Almanaque\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199\",\"datePublished\":\"2012-10-04T16:33:05+00:00\",\"dateModified\":\"2012-10-04T16:33:15+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage\",\"url\":\"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199\",\"contentUrl\":\"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"ARTICULOS\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/\",\"name\":\"El Almanaque\",\"description\":\"Revista de Cultura y Ocio\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization\",\"name\":\"El Almanaque\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg\",\"width\":900,\"height\":164,\"caption\":\"El Almanaque\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe\",\"name\":\"Redactor\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Redactor\"},\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/author\/useralmanaque\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"ARTICULOS - El Almanaque","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"ARTICULOS - El Almanaque","og_description":"ARTICULOS &#8211; ECOLOGIA CONFLICTOS FLUVIALES Empecemos por dejar sentados algunos axiomas: son los r\u00edos los que hacen los pueblos, y no a la inversa. Y&hellip;","og_url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/","og_site_name":"El Almanaque","article_published_time":"2012-10-04T16:33:05+00:00","article_modified_time":"2012-10-04T16:33:15+00:00","og_image":[{"url":"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199","type":"","width":"","height":""}],"author":"Redactor","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Redactor","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/"},"author":{"name":"Redactor","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe"},"headline":"ARTICULOS","datePublished":"2012-10-04T16:33:05+00:00","dateModified":"2012-10-04T16:33:15+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/"},"wordCount":714,"commentCount":7420,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199","articleSection":["Ecolog\u00eda"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/","name":"ARTICULOS - El Almanaque","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199","datePublished":"2012-10-04T16:33:05+00:00","dateModified":"2012-10-04T16:33:15+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#primaryimage","url":"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199","contentUrl":"http:\/\/es.cyberclick.net\/module\/banner?hostid=h00000199"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/ecologia\/articulos-18\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"ARTICULOS"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/","name":"El Almanaque","description":"Revista de Cultura y Ocio","publisher":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization","name":"El Almanaque","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg","width":900,"height":164,"caption":"El Almanaque"},"image":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe","name":"Redactor","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g","caption":"Redactor"},"url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/author\/useralmanaque\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6531"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6531\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}