{"id":30557,"date":"2020-03-28T16:33:47","date_gmt":"2020-03-28T15:33:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/?p=30557"},"modified":"2020-03-28T16:41:40","modified_gmt":"2020-03-28T15:41:40","slug":"el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/","title":{"rendered":"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/Marzo20\/fotos\/pelotas-de-tenis.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por Ferran Mart\u00ednez-Aira<br><br>El primer partido de tenis de la historia fue un doble entre cuatro demonios, que jugaron con el alma de un seminarista conocido como Pierre \u2018el Idiota\u2019 por su estupidez y falta de memoria. Pierre hab\u00eda vendido con anterioridad su alma al diablo, a cambio de una piedra que conten\u00eda la sabidur\u00eda. De la noche a la ma\u00f1ana, se convirti\u00f3 en un estudiante ejemplar sin tener que leer un solo libro, y acab\u00f3 siendo, entre 1183 y 1193, el abad de la abad\u00eda cisterciense de Morimond, en el Alto Marne.<br><br>El partido pas\u00f3 a la posteridad gracias al monje Caesarius de Heisterbach, que lo detall\u00f3 en su obra Dialogus Miraculorum escrita entre 1219 y 1225. El relato es estremecedor. Una vez Pierre cay\u00f3 enfermo y muri\u00f3, cuatro demonios extrajeron el alma de su cuerpo y se fueron a un valle horroroso que emanaba vapores sulfurosos. Se colocaron dos en cada extremo del valle. No utilizaron raquetas, sino que afilaron las u\u00f1as de hierro de sus dedos, y compitieron pasando y rasgando en cada golpe el alma de Pierre en lo que fue un terrible martirio.<br><br>De la primera pelota de tenis que se tiene constancia escrita, siempre entendiendo por tenis el juego en el que se pasa la \u2018pelota\u2019 de un lugar a otro, fue el alma de un abad cisterciense. Heiner Gillmeister, historiador experto en el medievo, profesor en la Universidad de Bonn, y autoridad m\u00e1xima sobre los or\u00edgenes del juego de pelota y raqueta, documenta que el primer partido de \u2018tenis\u2019 del que se tiene referencia escrita se jug\u00f3 en el infierno como dec\u00edamos al principio.<br><br>Como todos los juegos con pelota de la antig\u00fcedad, y al igual que de ni\u00f1os hemos fabricado pelotas para distraernos utilizando la imaginaci\u00f3n con cualquier cosa que ten\u00edamos cerca, lo m\u00e1s parecido, por decirlo de alguna manera, a una pelota de tenis actual data del siglo XV. El Real Tennis\u2019, conocido como \u2018El Rey de los Juegos, el Juego de los Reyes\u2019, causaba sensaci\u00f3n en las pistas de palacios y castillos, y se conoce que hab\u00edan pelotas hechas de corcho, con tela bien enrollada alrededor del corcho, y cubiertas con una capa cosida a mano de tela de lana.<br><br>Pero como cada uno buscaba soluciones para el juego, podr\u00edan estar hechas de pr\u00e1cticamente cualquier cosa que pudiera caber dentro de la cubierta, incluidos los intestinos de los animales. Hace unos a\u00f1os, durante la restauraci\u00f3n de un tejado de la Abad\u00eda de Westminster, se encontraron pelotas de tenis procedentes del papado de Le\u00f3n X (siglo XV). Estaban rellenas con pelo humano.<br><br>Inglaterra prohibi\u00f3 la importaci\u00f3n de pelotas de tenis, naipes, dados y otros bienes en la Ley de Exportaci\u00f3n, Importaci\u00f3n, Ropa del Parlamento de 1463. En 1480, Luis XI de Francia prohibi\u00f3 el llenado de pelotas de tenis con tiza, arena, serr\u00edn o tierra, y declar\u00f3 que deb\u00edan estar hechas de cuero bueno, bien relleno de lana.<br><br>Pero, lo m\u00e1s frecuente, es que la pelota estuviera rellena de lana de oveja o de cabra, encapsulada en piel de est\u00f3mago animal, y cerrada con una cuerda. Colocar cabellos en el interior de las pelotas era pr\u00e1ctica habitual. Est\u00e1 documentado que cuando Enrique VIII orden\u00f3 ejecutar a Ana Bolena, acusada de adulterio, \u00e9ste lejos de asistir a la ceremonia p\u00fablica se fue a jugar un partido de tenis. El verdugo, horas antes, hab\u00eda cortado la cabellera de Ana Bolena, con el fin de aumentar la efectividad de su arma, y ese pelo se utiliz\u00f3 para el relleno de cuatro pelotas de tenis.<br><br>William Shakespeare era un buen practicante y conocedor del Real Tennis. No es de extra\u00f1ar pues, que cuando escribi\u00f3 Enrique V en 1559, incluy\u00f3 las pelotas de tenis (bombas) como met\u00e1fora central. Shakespeare utiliza las palabras bola, golpe y pista para hablar de la relaci\u00f3n entre dos pa\u00edses en guerra. En la obra, cuando el emisario franc\u00e9s acude al campamento de Enrique V con unas pelotas de tenis como regalo del delf\u00edn, \u00e9ste lo interpreta como una amenaza y le responde con otra amenaza.<br><br>Hasta 1870 no naci\u00f3 el concepto de pelota actual, y todo gracias al descubrimiento de la vulcanizaci\u00f3n del caucho por parte de Charles Goodyear, hecho que marcar\u00eda no s\u00f3lo la evoluci\u00f3n de multitud de deportes, sino tambi\u00e9n de la automoci\u00f3n.<br><br>Los ind\u00edgenas sudamericanos fabricaban desde el siglo XV una especie de cera con \u201clos \u00e1rboles que dan leche al ser cortados\u201d. Esa leche era el l\u00e1tex del Hevea Brasiliensis, \u00e1rbol muy arraigado en la zona. De ah\u00ed naci\u00f3 el caucho, t\u00e9rmino que deriva de una palabra recogida por los exploradores franceses en la Amazonia, donde los nativos le llamaban \u2018cautchouc\u2019, que quer\u00eda decir \u2018\u00e1rbol que llora\u2019.<br><br>El momento definitivo fue cuando John Moyer Heathcote, abogado y excelente jugador de Real Tennis, recubri\u00f3 con franela las pelotas de caucho vulcanizado<br><br>Tras regresar de una visita a la India para observar una f\u00e1brica que experimentaba con el caucho, Charles Goodyear volc\u00f3 sin querer un recipiente de azufre sobre uno de caucho que estaba encima de una estufa. Al contacto, la mezcla se endureci\u00f3, y la masa se volvi\u00f3 impermeable sin perder sus cualidades el\u00e1sticas. Goodyear, en honor al dios Vulcano, bautiz\u00f3 el descubrimiento como vulcanizaci\u00f3n.<br><br>Las pelotas de tenis de caucho vulcanizado aportaron una nueva forma de poder jugar. Permit\u00eda salir de las duras pistas interiores, para permitir el juego en los jardines exteriores al botar esta sobre la hierba. El momento definitivo fue cuando John Moyer Heathcote, abogado y excelente jugador de Real Tennis, recubri\u00f3 con franela las pelotas de caucho vulcanizado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/Marzo20\/fotos\/la-primera-pelota-de-tenis.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption> la-primera-pelota-de-tenis <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La experiencia fue tan agradable, que Heathcote, que formaba parte de la direcci\u00f3n del Marylebone Cricket Club, que era el encargado de escribir las reglas del nuevo juego del lawn-tennis, convenci\u00f3 al All England Club para que adoptara este tipo de pelotas en el primer torneo de Wimbledon en 1877. Para entonces, Goodyear ya fabricaba zapatos para jugar al tenis con suela dura de goma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ferran Mart\u00ednez-Aira El primer partido de tenis de la historia fue un doble entre cuatro demonios, que jugaron con el alma de un seminarista&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":30561,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,74],"tags":[],"class_list":["post-30557","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-deportes","category-divulgativo"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.8.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno - El Almanaque<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno - El Almanaque\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Ferran Mart\u00ednez-Aira El primer partido de tenis de la historia fue un doble entre cuatro demonios, que jugaron con el alma de un seminarista&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Almanaque\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-03-28T15:33:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-03-28T15:41:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"520\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"292\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Redactor\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Redactor\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/\"},\"author\":{\"name\":\"Redactor\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe\"},\"headline\":\"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno\",\"datePublished\":\"2020-03-28T15:33:47+00:00\",\"dateModified\":\"2020-03-28T15:41:40+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/\"},\"wordCount\":1046,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg\",\"articleSection\":[\"Deportes\",\"Divulgativo\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/\",\"name\":\"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno - El Almanaque\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg\",\"datePublished\":\"2020-03-28T15:33:47+00:00\",\"dateModified\":\"2020-03-28T15:41:40+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg\",\"width\":520,\"height\":292},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/\",\"name\":\"El Almanaque\",\"description\":\"Revista de Cultura y Ocio\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization\",\"name\":\"El Almanaque\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg\",\"width\":900,\"height\":164,\"caption\":\"El Almanaque\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe\",\"name\":\"Redactor\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Redactor\"},\"url\":\"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/author\/useralmanaque\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno - El Almanaque","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno - El Almanaque","og_description":"Por Ferran Mart\u00ednez-Aira El primer partido de tenis de la historia fue un doble entre cuatro demonios, que jugaron con el alma de un seminarista&hellip;","og_url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/","og_site_name":"El Almanaque","article_published_time":"2020-03-28T15:33:47+00:00","article_modified_time":"2020-03-28T15:41:40+00:00","og_image":[{"width":520,"height":292,"url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Redactor","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Redactor","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/"},"author":{"name":"Redactor","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe"},"headline":"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno","datePublished":"2020-03-28T15:33:47+00:00","dateModified":"2020-03-28T15:41:40+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/"},"wordCount":1046,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg","articleSection":["Deportes","Divulgativo"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/","name":"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno - El Almanaque","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg","datePublished":"2020-03-28T15:33:47+00:00","dateModified":"2020-03-28T15:41:40+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/pelotas-de-tenis.jpg","width":520,"height":292},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/deportes\/el-primer-partido-de-tenis-se-jugo-en-el-infierno\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El primer partido de tenis se jug\u00f3 en el infierno"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#website","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/","name":"El Almanaque","description":"Revista de Cultura y Ocio","publisher":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#organization","name":"El Almanaque","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cropped-elalmanaque.jpg","width":900,"height":164,"caption":"El Almanaque"},"image":{"@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/61ab31c67167988fe2679d590ca85afe","name":"Redactor","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a1cd6ad4f449e45fea5ebd57548cb588?s=96&d=mm&r=g","caption":"Redactor"},"url":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/author\/useralmanaque\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30557"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30562,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30557\/revisions\/30562"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elalmanaque.com\/wp\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}