Alergias

Alergias

El invierno va dando sus últimos coletazos. Ya nos vamos poniendo un poco más fresquitos. Todavía tenemos que ir con cuidado porque el invierno aún puede hacer de las suyas. Pero, la estación de las flores se va acercando, ya se ven las primeras flores. La primavera nos trae de nuevo la alegría, pero también la alergia. Si bien es cierto que hay personas que padecen de algún tipo de alergia, durante prácticamente todo el año, los alérgicos se multiplican en esta estación del año.

Así es que, como decía aquel que, “más vale prevenir que curar”, en lo que podamos desde casa, podríamos pensar en algunos remedios que nos aliviaran los síntomas de la alergia. Muy posiblemente, y como es un problema que llevas arrastrando desde hace tiempo, ya tendrás todo un arsenal terapéutico preparado para utilizar cuando se acerca la época crítica, toma nota porque como decía el otro “el saber no ocupa lugar”.

Por extraño que parezca, un “brebaje” que puede ayudarnos a la hora de aliviar la alergia y los estornudos, es la decocción de regaliz. Sí, porque el regaliz es mucho más que una golosina, es una planta especialmente indicada para los problemas alérgicos. Esto no es nada nuevo, o un “invento” de hace cuatro días, no. Los egipcios, desde hace por lo menos 3.000 años, consideraban al regaliz como un auténtico medicamento. Por citar algo más, podemos decir que la Medicina China tradicional utiliza esta planta para tratar la hepatitis, la ictericia, los vómitos, las inflamaciones, el estreñimiento… y cómo no, de antialérgico.

Pero, volvamos al tema de las alergias y a la decocción de regaliz. Hierve un puñadito de raíz de regaliz troceada (30 gramos) en un litro de agua durante unos 5 minutos. Fíltralo y guárdalo en una botella. Cuando comiences a sentir los primeros síntomas, tómate una cucharadita de la decocción tres veces al día durante seis días -día sí, día no-. Abstente de preparar este remedio si eres hipertenso.

Si no te ha parecido lo suficientemente dulce este remedio, no te pierdas el que viene ahora. Curiosamente la miel, el producto de las flores y el polen, ha sido utilizada desde la “noche de los tiempos” para combatir los síntomas de las alergias. Puedes tomar una cucharada sopera de miel cada mañana. De esta manera reforzarás tu organismo frente a los ataques externos gracias a sus propiedades antibacterianas.

Pero, vamos a ver como podemos tratar los síntomas más típicos de las alergias primaverales. Por ejemplo, empecemos primero por esa típica nariz tapada o “moqueante”, ¿qué podemos hacer? Bueno, añade unas cuantas hojas de gordolobo en agua hirviendo y haz vahos cubriéndote la cabeza con una toalla. Hablando de nariz, metámosnos con la mucosidad. Prepárate una buena infusión, añadiéndote una cucharadita de llantén mayor en una taza de agua hirviendo y fíltrala. Toma tres tazas al día mientras duren los síntomas.

¿Y cuando pican los ojos y los tienes inflamados? Empapa en agua fría dos bolsitas de manzanilla y colócatelas sobre los ojos, durante unos diez minutos. ¿Qué se puede hacer para aliviar la irritación de garganta y la tos? Hazte una crema de membrillo, miel, y zumo de limón, verás como te suavizará rápidamente la garganta.

Cercanos a la primavera, las alergias típicas de la época, la rinitis alérgica, el asma, no hacen distinción entre sexos. Afectan por igual a hombres y mujeres. Sin embargo existen otras reacciones alérgicas, que afectan especialmente a la piel, que son muchos más frecuentes entre el sexo femenino. Podríamos hablar de “alergias femeninas”.

¿Por qué se produce la reacción alérgica? Bueno, podríamos decir que es una respuesta o reacción exagerada del organismo al entrar en contacto con alguna sustancia extraña denominada alérgeno. En esta línea se podrían citar tres típicas alergias femeninas: la urticaria, la dermatitis de contacto y la dermatitis atópica.

¿Qué factores entran en juego para que desarrolles una alergia de este tipo? Hay varios, pero el hereditario es crucial, ya que puedes nacer predispuesto a padecerla. Además si alguno de tus padres, no digamos los dos, son alérgicos tienes más números que cualquier otra persona. Otro factor que no debemos olvidar, aunque secundario, es el estrés. Aunque no pueda desencadenar la enfermedad, si que puede provocar el que se manifiesten o que incrementen los síntomas. Además de estos dos factores, podemos encontrarnos con un tercero, una prolongada exposición a ciertas sustancias (alérgenos), como el polen, algunos alimentos y medicamentos, que provocan en el organismo liberación mayor de histamina (causante de la reacción alérgica).

¿Cuáles son alguno de los síntomas de estas tres alergias típicas? Comencemos primero por la urticaria. Esta se puede presentar, habitualmente en las extremidades, como un relieve en la piel formando ronchas blancas o rojizas. Ronchas que pueden ir cambiando de lugar e incluso unirse formando grandes placas. Pueden provocar picor e hinchazón. La dermatitis de contacto, produce irritación en la piel pudiéndose convertir en eccema. Evidentemente se aprecia picor y habitualmente la epidermis se escama tanto que llega a provocar fisuras muy molestas.

La dermatitis atópica, es un eccema que suele aparecer de manera simétrica, es decir de igual manera en ambos lados del cuerpo, especialmente en los codos y detrás de las rodillas. La primavera y el otoño son las estaciones preferidas para esta dermatitis que, por supuesto, se caracteriza por el picor, la comezón, el enrojecimiento…La dermatitis atópica es la clase de eccema más severo.

¿Prevención? Bueno, la urticaria por reacción alérgica suele ser muy frecuente al comienzo de la menopausia. Cuando notes los primeros síntomas acude a tu dermatólogo o alergólogo, para que el problema no se vuelva crónico. Por otro lado, si has notado que con ciertos collares o pulseras se te enrojece la piel, no insistas, no te los pongas. Tampoco abuses de los antibióticos, ni te automediques sin pasar por el médico.

¿Qué te puede ir bien? De entrada no te rasques, pues te puedes producir lesiones. Si sientes mucho picor aplícate hielo o zumo de cebolla. Como alternativa a los antihistamínicos puedes tomar infusión de ortiga mayor. También puedes usar cremas hidratantes de caléndula, de vitamina E, o de vaselina si tienes la piel muy seca. Para evitar que las lesiones se infecten, cuece hojas de gordolobo y lava la zona afectada. Un baño de agua templada con dos buenas cucharadas de harina de avena. Beber mucho agua para limpiar tu organismo. Tomar complementos nutricionales que lleven selenio y zinc que mejoren el sistema inmune…

Además de los medicamentos “habituales”, para tratar las alergias puedes echar mano de terapias alternativas como la aromaterapia, homeopatía, terapia floral… no te olvides de ello.