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Mágicas y tradicionales Navidades en Mallorca y Menorca

Mágicas y tradicionales Navidades en Mallorca y Menorca



Las dos mayores de las Islas Baleares invitan a disfrutar al máximo de una Navidad diferente combinando la cultura popular con la mejor gastronomía tradicional.
El “Canto de la Sibil·la” en Mallorca y la “Leyenda de los Llumets” en Menorca, dos de las tradiciones más típicas y representativas de la Navidad balear.
Un extenso programa de actividades invadirá Mallorca y Menorca llenándolas de fiesta, color y singulares tradiciones navideñas.

Islas Baleares, 21 de noviembre de 2017. – Mallorca y Menorca, las dos islas más grandes del archipiélago balear, cuentan grandes tradiciones navideñas que las convierten un destino único para disfrutar también en invierno. Ya desde mediados de noviembre se puede disfrutar de ferias y mercadillos, que invaden sus calles con sus luces y colores invitando a toda la familia a visitar la cara más navideña de las Islas Baleares.

Concretamente, en Mallorca y Menorca se aúnan religión, cultura, gastronomía, ocio y deporte, ofreciendo un amplio abanico de posibilidades para todos los públicos que hacen de estas fechas tan señaladas una experiencia inolvidable. Nuevas sensaciones y emociones que estas dos islas transmiten a través de sus costumbres, su estilo de vida y su forma de ser.

Mallorca, navidades únicas de elevado componente religioso dignas de ver 

Durante estas fechas, la tradición religiosa está muy presente en la mayor de las Islas Baleares. Uno de los máximos exponentes es el “Canto de la Sibil·la”, un espectáculo de origen medieval que aún se celebra en muchas localidades mallorquinas y que enmudece a todos los visitantes, año tras año.

Declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2010, este acto llena prácticamente todas las iglesias del archipiélago el día 24, cuando se celebra la Misa del Gallo, las denominadas “Matines” que conmemora el nacimiento de Jesús. Este canto simboliza la llegada del Redentor a la isla y el juicio final, cantado tanto en latín como en catalán por una persona de voz angelical que, atenuado por una capa bordada y túnica blanca junto a una espada suspendida frente a su cara durante todo el acto, llena de sentimiento todo el templo. Las “Matines” más espectaculares pueden ser admiradas en la Catedral de Mallorca y en el Santuario de Lluc.

La Ruta de los Belenes es otro de los acontecimientos más espectaculares de estas fechas, que se celebra en distintos centros culturales, conventos e iglesias donde se exponen pesebres realizados artesanalmente con una gran variedad de estilos y detalles. Por ejemplo, en muchos de ellos se representa el mencionado “Canto de la Sibil·la”, además de la llegada de los Reyes Magos o el nacimiento de Jesús. En el Convento de las Capuchinas, el Ayuntamiento de Palma, el Palacio March o en la Iglesia de Santa Magdalena se pueden observar algunos de los más espectaculares.

También en muchos de estos enclaves históricos se puede degustar mejor gastronomía navideña mallorquina, en la que destacan una gran variedad de turrones artesanos, corazones de San Francisco, ensaimadas rellenas de mazapán, “peix” de pasta real, dulces de coco o galletas de canela. Además, en Navidad y en la llamada “Segunda Fiesta” (26 diciembre), no faltará en todas las casas la sopa rellena y la lechona mallorquina.

Por su parte, los mercadillos navideños tienen también gran protagonismo, colmando las calles de cada pueblo de Mallorca, desde Palma hasta Santa Ponsa o Port Adriano. Desde finales de noviembre y durante todo el mes de diciembre, se puede sentir la verdadera esencia de la Navidad adquiriendo artesanías, productos gastronómicos y todo lo relacionado con estas mágicas fechas, incluso Papá Noel suele dejarse ver entre puesto y puesto.

Menorca, una larga tradición de leyenda que enciende la Navidad cada año

La isla menorquina acoge cada año una de las historias más mágicas que se celebran en Navidad: “La Leyenda de los Llumets”. Se trata de 4 duendes que, según la tradición popular, viven en el islote de “Culom”, al este de Menorca, dan inicio a las fiestas encendiendo las luces navideñas de la isla, por tanto, ellos marcan el comienzo de la Navidad.

Estos pequeños trasgos suelen dejarse ver en la Plaza de la Constitución de Mahón, donde los descienden por el campanario de la iglesia de Santa María repartiendo dulces y golosinas como si de una cabalgata se tratase. Allí se reúnen cientos de niños esperando a ver a los “Llumets” con la ilusión de que empiece un año más la tan ansiada Navidad.

Tras la Noche de Reyes, ellos mismos se encargan de apagar todas las luces que días antes encendieron, poniendo así fin a una mágica Navidad y regresando a su islote, del que no saldrán hasta que las fiestas vuelvan a aproximarse.

En Mahón y Ciutadella se instalan multitud de mercadillos con artesanías, regalos y gastronomía, donde destacan productos como el “cuscussó”, un postre de origen árabe; los “pastissets”, pastas con forma de flor de cinco pétalos o los “amargos”, unos dulces de almendras. Del 2 al 10 de diciembre en Mahón y del 8 al 10 de diciembre en Ciutadella se puede disfrutar de estos particulares rastros que reúnen a miles de visitantes en las dos ciudades menorquinas más importantes.

Al igual que en la vecina Mallorca, la isla menorquina también cuenta con una larga tradición de exposición de belenes, destacando el de Santa Clara, en Ciutadella, el de la Parroquia Mare de Déu del Carme en Mahón, en la Parroquia de Santa Eulalia en Alaior o en Ferreries, en la Parroquia de Sant Bartomeu.

Con todo ello, la Navidad en Mallorca y Menorca las convierten en un destino de visita obligada, ya que las islas no sólo brillan en verano, sino también cuando se acerca el frío y con él, la magia de la Navidad.

Más info: www.illesbalears.travel

Fotos: Imágenes cedidas por: -Govern de les Illes Balears/Conselleria d’Innovació, Recerca i Turisme / Agència de Turisme de les Illes Balears (ATB).
-Ayuntamiento de Mahón (Llumets).