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Cuidados de un Cyclamen

Cuidados de un Cyclamen

250px-Cyclamen_persicum_7086El ciclamen, también llamado, entre otros, artánita y pan de puerco, es un género de atractivas y apreciadas plantas de tubérculo -no confundir con un cormo, un bulbo, un rizoma o una cebolla-, de 23 especies aceptadas, de la familia de las primuláceas. Aunque haya sido recientemente reclasificado en la de las Myrsinaceae1 la clasificación APG III del 2009, sin embargo, considera la familia invalida como tal y la incluye de nuevo en las Primulaceae, junto con las Maesaceae y las Theophrastaceae, a título de simple sub-familia, las Myrsinoideae

El género, y sus múltiples formas, colores e híbridos -generalmente artificiales, son muy apreciados por los horticultores y otros adeptos, en particular en los países anglo-sajones. Las variedades (cultivares) disponibles en el mercado son innumerables y de fácil acceso (pues se venden los tuberculos, pero también se pueden cultivar -con un cierto cuidado- a partir de las semillas) y de manejo habitualmente bastante sencillo, sin contar que hay especies muy resistentes al frío (hasta -28º C) que pueden prosperar en climas extremos: no es inhabitual ver ciclamenes surgir de la nieve…

El ciclamen es una planta venenosa para el hombre: los tubérculo contienen una sustancia tóxica la ciclamina, una saponina glucosídica de muy elevado poder hemolítico, vomitivo y purgante.11 Podría tener algún poder antitumoral.12 Por el contrario es inocua para muchos animales como el cerdo, la puerco espín, etc…, pero también es un violento purgante de gran toxicidad para los animales llamados mascotas: los síntomas tras la ingestión de ciclamen son: trastornos gastrointestinales con vómitos, fuertes diarreas, malestar general y dolor abdominal, convulsiones, insuficiencia renal y parálisis.