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Invertir en el mercado Forex con la máxima seguridad

El movimiento constante de dinero en base a cálculos especulativos es una de las bases del sistema económico actual y en nuestros días son muchas las opciones con las que un inversor cuenta a la hora de colocar su dinero. La compra y venta de propiedades inmobiliarias o la inversión en el mercado bursátil son dos de los campos más clásicos en este sentido, pero no por ello significa que sean los más rentables ni los más seguros

Frente a la bolsa uno de los movimientos cada vez más pujante es la inversión en el mercado de divisas o Forex por sus divisas en inglés (Foreign Exchange). El Forex es un mercado mundial de negociación de divisas que fue creado en el año 1971 con la idea de facilitar el intercambio comercial entre diferentes divisas. Si un empresario japonés necesita, por ejemplo, realizar una operación comercial con los Estados Unidos, el Forex le permite vender su moneda local a cambio de dólares americanos, facilitando así enormemente el proceso. Sin embargo, tras esta idea originaria, el Forex se ha convertido en un espacio abierto para la inversión y la especulación en base al valor fluctuante de los tipos de cambio de cada divisa.

Así, inversores expertos o empresas de asesoramiento en la inversión juegan con la devaluación o subidas de las divisas (debidas a factores económicos como movimientos en el PIB, la inflación o la seguridad económica del país o región económica en cuestión), intentando vender cierta cantidad de esa moneda en el momento exacto para obtener el mayor beneficio posible. En lo que es básicamente un intercambio de divisas, el dólar es la moneda predominante, presente en 87% de las operaciones que se realizan en el mercado Forex. A este le siguen el euro (33,4%), el yen japonés (23%) y la libra esterlina (11.8%). Además, según recientes estudios el intercambio dólar/euro representa un mayoritario 24.1% del total de las operaciones.

Un mercado, el de divisas, con un tamaño brutal si lo comparamos a cualquier otro de los mencionados antes. Y es que se estima que el Forex mueve, de forma diaria, unos cinco billones de dólares americanos, gracias, en parte, a las mayores ventajas que ofrece a los inversores respecto a cualquier otro mercado de especulación. Por ejemplo, el mercado de divisas no tiene hora de cierre y se mantiene abierto las 24 horas del día, algo lógico si tenemos en cuenta que no cuenta con un espacio físico propio. Esto, por otra parte, ayuda también al Forex a evitar una gran cantidad de procesos burocráticos e institucionales que sí deben cumplir otros mercados como el de valores. Además la llegada del euro y la desaparición de un gran número de monedas nacionales con gran importancia en el mercado (marco, lira, franco…) por una solo como el euro, cooperó también de forma considerable en el crecimiento del Forex.

A la hora de colocar su dinero en el mercado de divisas, muchos inversores también tienen en cuenta el elevado apalancamiento que éste ofrece (1:100 respecto al habitual de 1:2 de la bolsa o el 1:15 que ofrece el mercado de valores), que significa mayor posibilidad de pérdidas y de ganancias, los costos más bajos de transacción y la mayor facilidad de interpretación que posee.

Tal la proliferación del mercado de divisas entre inversores profesionales, asesores o simplemente gente que busca colocar sus ahorros, que son varios  los software de Forex creados para ayudar al cliente en su decisión de qué operaciones realizar. Al regirse el valor de las divisas por parámetros económicos que pueden ser anticipados con cierta fiabilidad, estos programas permiten al usuario actuar en base a dichos cálculos. Estando siempre, evidentemente, la decisión final en manos de éste.

En definitiva, en sus menos de 50 años de historia y pasando por encima de otros mercados como el bursátil o el de futuros, el Forex se ha convertido en la opción prioritaria de muchos tiburones financieros que buscan aumentar exponencialmente sus beneficios. Para ellos, el mercado de divisas es ahora su nuevo banco de alimento.