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Moustache apasiona en el Apolo por su estética, humor y bellas melodías

Moustache apasiona en el Apolo por su estética, humor y bellas melodías

Por Lola Rojas

El montaje de Moustache, The Rhythm Musical apasiona al espectador en el Teatro Apolo durante casi tres horas siguiendo las premisas de Coco Comín, su directora artística, guionista y letrista de su vigésimonoveno musical, donde se reflejan fielmente sus gustos personales: por los nobles conceptos, por el humor, por la elegancia, por la vitalidad, por la estética y por las bellísimas melodías que interpretan diez aplicados actores, acompañados por un magnífico cuerpo de baile y una banda que suena perfecta en los 34 temas que jalonan la obra de moda de estas navidades en el Paralelo barcelonés.

Coco Comín se come el universo a golpe de claqué. Los zapatos de los actores llevan micrófonos incorporados causando un efecto prodigioso que va “in crescendo” a medida que van apareciendo en escena las culturas que han movido el mundo, con el humor como denominador común. Aquí es donde el Pequeño Max se erige en el espléndido protagonista del Moustache Music Hall de la londinense calle de Drury Lane, donde a principios de siglo XX se representan  espectáculos destinados a la clase obrera, sólo para caballeros con bigote, símbolo por excelencia de la virilidad.

Coco Comín, junto a su experto equipo creativo, técnico, de producción y de explotación, han vestido el montaje con infinidad de detalles que sorprenderán al público. “El Moustache Music Hall desprende ambiente victoriano. Sus paredes de ladrillo rojizo recuerdan tiempos pasados mientras el Pequeño Max vive con entrega, ternura y dolor su profesión como exitoso comediante, bailarín, alma y estrella principal del espectáculo. La honda amistad de sus compañeros, el amor verdadero y un oculto deseo interior describen el sentimiento amargo del payaso que aspira a escapar de su encasillamiento”, así resume Comín su nueva apuesta después de cuarenta y cinco años de consagración a las artes escénicas.

Si Sergio Franco es la revelación y el hilo conductor de Moustache, dando vida al Pequeño Max, Albert Martínez (foto), encandila al espectador con su prodigiosa voz, muy bien secundado por Ernest Fuster, Joaquín Catalán, Sharon Lavi, Júlia Ortínez y sus interminables “Piernas Largas”, María Bossy, Blai Juanet, José Antonio Moreno…o Muntsa Rius en papel de Constance. Ellos, el cuerpo de baile y la banda buscan y encuentran la complicidad del público que al final de la obra baila con un “Medley” que llega al éxtasis cuando versionan “Con su blanca palidez”.

¡Por Navidad…Regala MOUSTACHE!

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