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ARTÍCULOS -REPORTAJES - FOTOS UNA ROCAMBOLESCA HISTORIA POLITICA
Venezuela, el país más rico en
petróleo de América Latina, y sin embargo uno de los que soporta
mayor pobreza, vivió en sólo 48 horas la más rocambolesca historia
política, ni siquiera imaginada por los guionistas de Hollywood, y
en ese breve lapso tuvo a tres presidentes de la república.
El presidente titular, Hugo
Chávez, a quien diversos sectores de su país acusan de "prepotente y
populista", pero que también cuenta con millares de adeptos que le
siguen con los "ojos cerrados", perdió el poder en la madrugada del
doce de abril, cuando fue detenido y llevado al Fuerte Tiura, el
principal acuartelamiento militar de Caracas, pero lo recobró dos
días después.
"Jamás imaginé que regresara tan
rapidito", dijo Chávez cuando nuevamente, aupado por militares
leales y decenas de civiles "chavistas" se instaló en el Palacio de
Miraflores, sede de la presidencia, a donde regresó desde la isla de
Orchila (en el Caribe), en la que permaneció detenido sus últimas
diez horas.
Mientras el depuesto coronel de
paracaidistas era trasladado de lugar en lugar, el presidente de la
Patronal, Pedro Carmona, se hizo cargo de la presidencia, pero sus
errores al querer "borrar" de un sólo plumazo la Asamblea Nacional
Legislativa y todo lo que "oliera a Chávez", le obligaron a
abandonar -también detenido- la primera magistratura. Fue un
presidente fugaz.
Como también lo fue el
vicepresidente, Diosdado Cabello, cuyo mandato fue mucho más
pasajero, ya que fue nombrado al ser detenido Carmona, pero Chávez
regresó en menos de tres horas al palacio, para así poner fin a una
"intentona golpista" tan surrealista como mal preparada y peor
llevada a cabo.
Aunque el militar que aspira a
estar en el poder hasta más allá del 2007 -cuando vence su periodo
constitucional-, siguiendo el ejemplo de sus "camaradas y amigos"
Fidel Castro y Hadam Sussein, eternizados en Cuba e Irak, aseguró
que "no vine con odio ni rencor, pero hay que tomar decisiones y
ajustar cosas", ya en Caracas se piensan a notar los "cobros de
cuentas".
Carmona y los militares que le
secundaron en el golpe cívico-castrense se encuentran detenidos y a
la espera de los respectivos juicios que, según dicen analistas
políticos en Caracas, serán muy severos dado que los dirigirá el
Fiscal General, Isaías Rodríguez, un "chavista incondicional", al
que señalan como "ávido de venganza y odio".
El gobierno aseguró que "tendrán
un juicio justo y apegado a todas las leyes nacionales y garantías
internacionales, y con pleno respeto a sus derechos humanos".
Si bien el transporte público y
los negocios e industrias empiezan a funcionar con normalidad, las
fuerzas militares quedaron, a juicio de analistas nacionales e
internacionales, "bastante heridas" y con la máxima responsabilidad
para explicar su doble conducta.
Es indudable que las convulsiones
sociales que se registraron en días previos al once de abril y las
que continuaron durante los tres días posteriores, han repercutido
nagativamente en la imagen de Venezuela, en donde sigue reinando una
"desinformación" no sólo por parte del gobierno sino de los medios
de comunicación, la gran mayoría contrarios a Chávez.
Fuerzas combinadas del ejército,
la guardia nacional y la policía restablecieron el orden en la gran
mayoría de los barrios de Caracas, aunque persisten algunos focos
en otros pobres y marginales, en donde sus moradores quieren hacer
justicia y acabar con los "antichavistas", además de continuar con
los saqueos a los comercios y centros de venta de alimentos.
Aunque la incertidumbre sobre lo
que "pasará en el más inmediato futuro" pesa como una loza en
Venezuela, la Organización de Estados Americanos (Oea) envió a su
secretario general, el ex presidente colombiano César Gaviria, para
estudiar "in situ" la actual situación y los planes de Chávez para
recuperar la normalidad democrática.
Ese análisis de Gaviria busca
saber con exactitud el papel que tendrá que desempeñar la Oea "para
apoyar a Venezuela en sus esfuerzos por consolidar la democracia".
El regreso al poder de Chávez no
ha gustado mucho a Estados Unidos ni a la Unión Europea, porque
recelan que "pueda introducir los cambios que necesita Venezuela y
hacer desaparecer los factores que han perturbado a la democracia".
El presidente venezolano tiene,
además en su contra a nivel internacional, su amistades con
"dictadores como Castro, Hussein, el presidente libio, Muamar el
Gadafi", según Estados Unidos, aunque el ministro español de Asuntos
Exteriores, Josep Piqué, calificó su regreso al poder como una
"oportunidad para la democracia".
También acusado de "gran
manipulador", Chávez exhibe una faceta que para muchos, "tarde o
temprano" se volverá en su contra: su apoyo a los terroristas de
Colombia y su frustrada gestión ante el gobierno y la justicia de
Francia para buscar la libertad de su compatriota "Carlos" o "El
Chacal", uno de los más sanguinarios terroristas de la historia.
Sea como sea, Chávez salió
triunfante de la intentona por desalojarlo definitivamente del
poder, aunque tanto él como su "movimiento bolivariano" serán ahora
seguidos y analizados con "mayor atención", por lo que tendrá que
rectificar y apartarse del "populismo grosero" que, según sus
detractores, estaba "carcomiendo a Venezuela".
Guillermo Tribín
Piedrahita
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