Esta palabra se usa como prefijo y
abreviación de toda una gama de palabras muy nuevas, relacionadas con
los fenómenos de radiación, de los que son parte también los
de radioactividad o radiactividad. La radio por antonomasia es
la radiodifusión; y el radio en masculino es el nombre
que se le puso a este elemento de la tabla periódica, precisamente
por su poder de radiación.
El referente de todas estas palabras
es el sustantivo latino radius, afín de radix radicis,
con la que comparte algunos derivados y una inicial afinidad semántica.
Radius vendrá a ser el radio de una rueda, después de
haber sido el compás del geómetra, la vara, la varilla, la rama, y
en general todo lo que presenta la forma de segmento de recta. Y
parece que sólo por analogía pasa a usarse esta palabra para
denominar el rayo de luz (no el relámpago, que comparte el
nombre con él). Obsérvese que de la forma romance de radius
hemos derivado raya y rayar; de modo que para los derivados de rayo
hemos tenido que volver a la raíz latina: radiación, radiante,
irradiar, radiador, radiar, radial (también con valor geométrico).
En cuanto pasamos del sustantivo al
verbo y a sus derivados, el significado se decanta definitivamente
hacia la emisión de luz: radio, radiare, radiavi, radiatum significa
en forma intransitiva, despedir rayos, irradiar, resplandecer,
brillar… ; y en forma transitiva, guarnecer con rayos, dotar de
rayos o hacer radiante una cosa. El participio presente radians
radiantis, es nuestro adjetivo "radiante", sin ninguna
variación; en cambio, el sustantivo verbal radiatio radiationis,
que nos da "radiación" al transcribirlo, fue usado por los
romanos con los significados de brillo, resplandor, esplendor
luminoso. Para nosotros radiación es la acción de irradiar,
de emitir rayos. Añado para completar el recorrido léxico,
que en latín se usaba el adjetivo radiatus (que transcrito sería
"radiado" y en romance "rayado") con los
significados de provisto de rayos (para la rueda), y en general con
los significados de radiante, brillante, luminoso, etc.
Cuando se crean a principios del
siglo pasado, a raíz de descubrimientos revolucionarios, los nuevos
conceptos expresados a partir de la palabra radio, se hace
teniendo como referente el rayo de sol, el rayo de luz; pero empleando
el término latino radio, compartido y fácilmente reconocible
por todas las lenguas con las que compartimos cultura, puesto que
todas ellas tienen, al menos como cultismo, alguna palabra de este
grupo léxico. Y en efecto, cuando buscamos en un diccionario
cualquiera de esos tecnicismos, se nos da como origen etimológico de
todos ellos el término latino radius con el significado de
"rayo".
Por eso, cuando examinamos esas
palabras hemos de buscar el rayo de luz en cualquiera de sus
manifestaciones y transformaciones, porque de eso se trata: de rayos
a los que se hace trabajar de diversas formas. Así, cuando se creó
el concepto de radiofonía (aún se emplea con bastante
frecuencia el adjetivo "radiofónico") se pensó
precisamente en rayos sonoros, rayos luminosos que
suenan. Y en efecto, ahí está el misterio de las ondas de radio
que viajan por las antenas y por los receptores de todo tipo.
UNA
FRASE