TEMAS DE HOY - COLOMBIA

COLOMBIA: TERRORISTAS, JEFES DEL DEBATE DE URIBE

 
     En Colombia ocurren, desde hace algunos años, las cosas más paradójicas y las elecciones presidenciales del 26 de mayo no son una excepción, porque con sus acciones delictivas -atentados, secuestros, asesinatos, chantajes, etc- los terroristas han pasado a convertirse nada menos que en jefes del debate electoral del candidato independiente Alvaro Uribe Vélez.
 
     Una encuesta realizada por el Centro Nacional de Consultoría e Invamer S. A., las dos empresas más expertas en medición de opinión, entre el 9 y 11 de febrero en todo el país, señala que los colombianos prefieren ahora a Uribe, con una amplia mayoría, cuando  hace dos meses otro sondeo le otorgaba el tercer lugar, muy lejos del aspirante liberal Horacio Serpa, y de la ex ministra conservadora  Noemí Sanín, que se presenta bajo bandera independiente.
 
     Uribe Vélez, si las elecciones se celebraran ya, obtendría el 53 por ciento de los votos y con ello la mayoría absoluta en la primera vuelta, mientras que Serpa recibiría el apoyo del 24 por ciento y Sanín el del 12 por ciento. Esto significa que Uribe "barrería" a sus más concretos rivales, que en conjunto alcanzaría un 36 por ciento, es decir, incluso, un 17 por ciento menos que Uribe.
 
     Los colombianos, hartos de las actuaciones de las terroristas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Ejército de Liberación Nacional (Eln) y las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), creen que el único que puede acabar con ese "gravisimo problema" es el ex gobernador del departamento de Antioquia (noroeste colombiano) y antiguo militante del mayoritario partido Liberal.
 
     La encuesta  se realizó con personas con intención  de acudir a las urnas, y sólo tiene un margen de error del 2 por ciento, según las firmas medidoras.
 
     ¿Por qué los colombianos prefieren a Uribe, en vez de a dos ex ministros mucho más fogueados en la política y que han pertenecido al "establecimiento" por lo que tienen apoyos propios en organismos estatales y cuentan en los mismos con "maquinarias engrasadas"?.
 
     La razón es simple: el 61 por ciento de sus compatriotas considera que es el único capaz de combatir con acierto el terrorismo, la mayor lacra a nivel mundial que tiene Colombia. En este tema, Serpa cuenta con el apoyo del 20 por ciento y Sanín del 6 por ciento.
 
     El malogrado proceso de paz iniciado por el presidente colombiano, Andrés Pastrana Arango -que terminará su mandato constitucional el 7 de agosto- ha sido el detonante para que las "encuestas se encumbren a lo más alto" en favor de Uribe. 
 
     Las últimas y violentas actuaciones de los terroristas de las Farc, los desplantes de su "comando general", el desprecio hacia todo acto humanitario y la destrucción de infraestructuras vitales del país han sido la "gota que colmó el vaso" de la paciencia de los colombianos. Por eso, Uribe se ha visto ampliamente favorecido. Esta es la razón por la cual se dice que los terroristas han sido los "mejores jefes de la campaña electoral" del ex gobernador.
 
     Cuando Uribe fue gobernador de Antioquia -cuya capital es Medellín- se mostró enérgico para combatir a los terroristas -en aquella época sólo las Farc y el Eln- y, además, fue uno de los grandes partidarios  para que el Congreso aprobase nuevamente la extradición de narcotraficantes y de quienes amparándose en un "status de guerrilleros" se convirtieron en los peores criminales y delincuentes del país suramericano.
 
     Sin embargo, Uribe tiene un "pero" que pasó desapercibido en las encuestas: voluntaria o involuntariamente apoyó la creación de las Autodefensas Unidas de Colombia -con participación de grupos militares, ganaderos, industriales y comerciantes- para hacer frente a los terroristas de las Farc y del Eln. Es decir que, como en 1948 cuando surgieron los primeros grupos guerrilleros en Colombia, copió la equivocada fórmula de combatir "violencia con violencia" . Las Auc, con el tiempo, se convertirían también en otro grupo terrorista, que utilizó las mismas ilegítimas armas.
 
     En todos los temas que incluyó el sondeo, además, Uribe  es el "más opcionado para ser elegido presidente" y, por ejemplo, en otro de los que preocupan a los colombianos, como es el de la corrupción, los encuestados consideraron que Uribe enfrentará y combatirá mejor este problema con una confianza equivalente al 52 por ciento, contra el 23 y el 9 por ciento, respectivamente, de Serpa y Sanín.
 
     La mayoría consideró que Uribe es el lógico aspirante a ser elegido porque está más capacitado para resolver "los problemas más apremiantes del país: desempleo, conflicto armado, corrupción, calidad de educación, cubrimiento en salud, reactivación de la economía, combate de la pobreza, construcción de vivienda y mejoramiento de los servicios públicos, entre otros".
 
     ¿Por quien nunca votaría?, se interrogó a los encuestados y en este aspecto Serpa se llevó las palmas: un 31 por ciento dijo que no lo haría por el ex ministro del gobierno de Ernesto Samper: un 28 por ciento tampoco votaría por Noemí - ex ministra y ex embajadora del mismo gobierno- y únicamente el 6 por ciento expresó que no lo haría por Uribe. Es decir que este ganó de largo en todos los temas que incluía el sondeo.
 
     A los colombianos les gustaría que Sanín se uniera a Uribe y así el voto favorable para este ascendería al 61 por ciento, mientras que Serpa -con algún antecedente guerrillero en el pasado-  obtendría el 26 por ciento.
 
     Los dos candidatos perdedores y que  son los únicos capaces de "hacerle sombra a Uribe", según la misma encuesta, han declarado que "estamos a varios meses de la elección y la opinión puede cambiar sustancialmente", mientras en sus respectivos "cuarteles electorales" han sonado las "alarmas" y se están buscando nuevas estrategias.
 
    Uribe, en cambio, únicamente debe esperar a que los terroristas sigan actuando. Mientras más delitos cometan y continúen dando "largas" a la búsqueda de la paz, él obtendrá más apoyo de los electores.  Entre otras razones, porque ha sido el candidato que se ha mostrado tajante: o los terroristas dejan de cometer sus delitos, o los enfrentará con la máxima energía. Para él no existirán zonas de distensión ni conversaciones que se prolongan en el tiempo y no conducen a nada.
 
     Serpa, que junto con Ingrid Betancourt, independiente, y Luis Eduardo Garzón, de la Izquierda Democrática -la primera desaparece de la intención de voto y el segundo apenas acumula el uno por ciento de apoyo- visitaron el "santuario terrorista" del Caguán y se entrevistaron con los dirigentes de las Farc y mantuvieron un "áspero debate", que los distanció mucho más, porque a los terroristas, sencillamente "no les interesa la paz".
 
     Uno de sus "comandantes" conocido como "Andrés París", incluso, puso encima de la mesa del diálogo un moderno fusil M-16 y amenazante dijo que "nadie sueñe con una derrota militar de la guerrilla", a lo que Serpa le respondió que "no les tengo miedo" y calificó la acción como "un gesto inoportuno" y, para tratar de emular a Uribe -que no asistió al encuentro y tampoco lo hará en el futuro- dijo con energía que "la insurgencia jamás se tomará el poder con las armas" y que si es elegido Presidente "la combatirá".
 
     Otros candidatos como el ex ministro de Hacienda y ex embajador -en el gobierno de Pastrana-, Juan Camilo Restrepo, candidato oficial del partido Conservador y el independiente y ex general Harold Bedoya, ex ministro y ex comandante de las Fuerzas Militares-, apenas gozan del uno por ciento de las simpatías de los potenciales electores.
 
     La encuesta volvió a infligir un "amplisímo castigo" al presidente Pastrana Arango, porque el 73  por ciento no aprueba su gestión y únicamente cuenta con el respaldo del 20 por ciento de los colombianos. Su "capital político" lo desperdició porque quiso ser, según analistas, "más papista que el Papa" y se empeñó en continuar un proceso de paz que "nació muerto".
 
     Pastrana Arango no atendió el clamor del 99,5 por ciento de los colombianos, que le pedía combatir a los terroristas cuando éstos demostraron que no querían la paz y que sólo buscaban "ganar tiempo" para hacerse más fuertes en el Caguán. Ese empeño le hizo hizo descuidar  áreas vitales como las de economía, salubridad, educación y vivienda, entre otras, y su popularidad lo pagó. Puede decirse que a Pastrana le sucedió como a los malos jugadores de póker: jugó con cartas limpias, pero intentando un "farol", mientras las Farc y el Eln lo hicieron con los "naipes marcados".
 
     Si Uribe Vélez es elegido en la primera vuelta -en caso de ganarla Serpa se prevé una segunda- las arcas del Estado tendrán un "gran alivio": el ahorro de 53.187 millones de pesos (2.659 millones de dólares).
 
     Sonia Fajardo, jefa de Presupuesto de la Registraduría Nacional del Estado Civil) informó de que habría ese ahorro, porque en entre otras cosas, los repartos de dinero para los partidos políticos en razón de los votos y escaños obtenidos -el 10 de marzo se celebrarán las elecciones legislativas- y la preparación de una segunda vuelta, originarían menos gastos.
 
     Uribe aspira por primera vez a ser elegido presidente, mientras Serpa y Sanín  se presentan por segunda ocasión. Ambos fueron derrotados por Pastrana, que quiso ser el "presidente de la paz" y saldrá el 7 de agosto -de acuerdo con editoriales de periódicos y análisis de prestigiosos comentaristas colombianos- como el "gran perdedor" porque "no supo rectificar a tiempo y se dejó imponer los criterios de los narco-terroristas".

GUILLERMO TRIBIN PIEDRAHITA

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