"GANAR TRES PREMIOS
EN ESPAÑA ES ABUSIVO": MUTIS"
El escritor colombiano Alvaro Mutis, que el 23 de abril recibirá
el Premio Cervantes de las Letras afirmó, con el desparpajo y el
buen humor que le han caracterizado a lo largo de sus 78 años de
edad, que considera "una cosa un poco abusiva" haber ganado los
tres principales galardones literarios que se entregan en España.
Además del Cervantes,
considerado el Nobel de las Letras Españolas, concedido el 12 de
diciembre pasado, Mutis recibió en 1997 los premios "Príncipe de
Asturias", de las letras y el "Reina Sofía", de poesía.
Al mismo tiempo, Mutis en
declaraciones ofrecidas en la Casa de América, de Madrid,
reconoció públicamente uno de sus "pecados": haber suscrito una
carta, junto a su amigo y premio Nobel de Literatura Gabriel
García Márquez y al pintor y escultor Fernando Botero, entre
otros, donde anunciaban que nunca más volverían a España por la
imposición de la visa a los colombianos, a partir del uno de enero
de 2002.
"Esta carta la firmé por una
solidaridad con amigos de muchos años (García Márquez y Botero).
Yo, por estar a su lado, por acompañarlos en eso, cometí la
ligereza de firmar esa carta", añadió Mutis, quien aclaró que no
"soy oportunista" y que no volver a España es, para él "algo
inconcebible", por lo que no cumplirá ese compromiso.
Mutis, creador del famoso
personaje de "Maqroll el Gaviero", su obra cumbre, dijo que no ha
dicho nada a este sobre la concesión del premio Cervantes, por
temor a que le pida una parte del dinero que lleva incorporado el
galardón.
"No le he dicho nada, porque
seguro que me va a pedir una ´tajada´con el pretexto de que
necesita arreglar algún barco", dijo con ironía un Mutis relajado,
contento de encontrarse en Madrid y quien el 5 de febrero
recibirá el título de "hijo adoptivo" de la ciudad andaluza de
Cádiz.
"Es la única ciudad donde no me
dicen señor Musti o cosas peores y una ciudad que me llega al
alma", expresó el escritor.
Nuevamente se volvió a declarar
un "devoto" de Cervantes, y con modestia -como se reconoció en el
acto del salón Bolívar de la Casa de América-, manifestó que
"los premios son para los libros, no para uno", pero hizo una
defensa de éstos "porque son buenos para que los libros salgan de
las vitrinas y vivan en manos de los lectores".
Precisó Mutis que es muy
exigente a la hora de escribir, pero que "nunca abro un libro mío
ya editado, porque empiezo a leer y me digo: "Ay, por Dios, esto
no era así, y empiezo a sufrir muchísimo".
Añadió que siempre que escribe
"me entra una autocrítica muy aguda sobre la justeza de cada
palabra", porque quiere que sea exacta.
El ritmo de la frase, para que
"tenga una respiración normal, un andar rítmico" es otra de las
preocupaciones de unos de los escritores iberoamericanos más
galardonados, porque también ha sido premiado por su obra
poética".
Esa autocrítica le ha llevado a
quemar "en la chimenea dos novelas, una de ellas sobre los últimos
días del libertador Simón Bolívar".
"No estaba satisfecho con su
contenido final", dijo para explicar esa "quema" de dos obras que
hubiesen engrosado en la larga lista de sus novelas bien recibidas
por el público y traducidas a más de 35 idiomas.
"Es que cada vez que acabo un
relato o una poesía "no me quedan sino dudas", afirmó
para informar que en su novela "Los elementos del
desastre", publicada en 1953 en Buenos Aires, apareció por
primera vez el personaje de Maqroll el Gaviero, que le ha
acompañado en el resto de su obra narrativa y poética.
"Yo he querido matar a Maqroll
desde hace varios años, pero un amigo y escritor francés me dijo
que eso no podía ser así, porque este personaje tenía que morir
conmigo. Y estoy ahora de acuerdo, por lo que seguirá viviendo
junto a mí" como lo ha hecho durante 49 años.
Otras de sus obras como "La
Balanza", "Caravansary" "Los Emisarios", en su faceta de poeta, y
"Los trabajos perdidos", "La mansión de Araucaima", "Un Bel
morir", "La última escala del Tramp Steamer", "La Nieve del
Almirante", "Illona llega bajo la lluvia", "Amirbar", "Abdul
Bashur, soñador de navíos" y "Tríptico de mar y de tierra", han
convertido ea este "cervantino empedernido" en uno de los
escritores de mayor renombre mundial durante el siglo 20:
Alvaro Mutis siente dolor por
la "muerte" de la peseta, y mostró a su auditorio de la Casa de
América un billete de 2.000 pesetas, que "siempre cargo conmigo"
porque en él está impreso José Celestino Mutis, el hermano de mi
bisabuelo",
José Celestino Mutis, un botánico y
matemático nacido en Cádiez y muerto en Bogotá, fue director
científico de la operación Botánica del del reino de Nueva Granada
Apolítico de toda la vida,
Mutis vive en México, país adonde viajó en 1955, afirmó que la
grave situación que vive Colombia le preocupa y le duele.
No se pronunció sobre el
"proceso de paz" que el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (Farc) adelantan actualmente -en medio
de una ola inusitada de violencia terrorista-, pero sí afirmó
rotundo que "me duele profundamente, porque quiero mucho a mi
país".
Calificó la situación de
América Latina -y en especial la que se vive en Argentina,
Colombia y Venezuela, como "una especie de imposibilidad de ser
en todos estos países".
"Latinoamérica -precisó Mutis-
vive una adolescencia lamentable, que está costando muchas vidas",
y aunque aclaró que los "datos que tiene no son los más
minuciosos", reconoció que "nuestras naciones tienen menos de 200
años de vida independiente" y sus actuales problemas "me causan
mucho dolor".
Alvaro Mutis seguirá cautivando
auditorios por su estilo literario, su facilidad de palabra , su
ironía y su buen sentido del humor durante esta "Semana del Autor"
que la Casa América ha organizado en su honor y, mientras llega el
día para sentirse un auténtico "hijo adoptivo de Cádiz", Maqroll
el Gaviero aprovechará la mejor ocasión para lanzarle un "sablazo"
que le permita recibir parte del premio Cervantes, asustando al
escritor con "hundir un barco".