TEMAS DE HOY - COLOMBIA

GUERRA CIVIL

El sueño dorado de todo terrorista es darles a las actividades delictivas de la banda una dimensión política implicando como sea a la población civil, de tal modo que la guerra de la banda se convierta inexorablemente en guerra civil. ¿Y eso cómo se consigue? En los Balcanes y en el país Vasco, enfrentando a la población entre sí mediante el terrorismo selectivo; en Colombia, tomando los terroristas como rehenes a toda la población de la sarcásticamente llamada "zona de distensión". En cualquier caso, se trata de enquistarse en la sociedad civil usándola a toda ella de parapeto y atrayendo como aliada a una parte elegida; de manera que al luchar contra ellos sea inevitable que quede implicada en la operación cuanta más población civil, mejor; y a ser posible toda ella dividida en dos bandos.

Las guerras civiles no nacen por generación espontánea: se fabrican. Los terroristas de Colombia y los del país Vasco llevan decenios fabricando su ansiada guerra civil. Aunque tampoco descartan "tener la guerra en paz" contra los perdedores de los derechos civiles, o sea reducir la guerra civil a una operación de limpieza civil (o política, que es lo mismo).

Los diccionarios no se atreven a dar una definición de la guerra civil, porque ciertamente es difícil encerrarla en unas fronteras seguras. Se suele oponer, para definirla, a la guerra internacional; y así se dice que es aquella que se produce en el seno de un mismo estado, la que no enfrenta estados entre sí, sino distintos grupos políticos de un solo estado. De cualquier modo, en una guerra civil, dos bandos en lucha (militares, revolucionarios, insurrectos, terroristas…) intentan por todos los medios atraerse a la sociedad civil para que se alinee con ellos y si es posible se aliste y se enrole.

A los terroristas, por supuesto, les gusta más llamar a la cosa en griego, que queda como más noble; y así lo llaman "problema o conflicto político" dando a entender que ellos no son más que la expresión del enfrentamiento de la ciudadanía entre sí. Y nada más falso: ellos no son efecto del enfrentamiento de la ciudadanía entre sí, sino la causa. Ellos son los que persiguen como principal estrategia, dividir a la ciudadanía en dos bandos y enfrentarlos entre sí administrando tácticamente el terror con esos fines.

Los que no están implicados en la jugada, prefieren llamarlo "problema ciudadano", es decir "de orden público". Si se les va dando juego a los delincuentes, y se les da tiempo suficiente para alinear con ellos a parte de la población, el "problema político" experimenta una gran prosperidad, y asciende a la categoría de conflicto civil. Y si siguen avanzando en su estrategia, acaban consiguiendo la dejación civil, es decir la renuncia a una parte sustancial de los derechos civiles de aquellos a quienes han marcado como enemigos. Y si no se dejan, la situación se va enconando hasta llegar a la guerra civil.

El terrorismo, en cualquier grado de organización, atenta contra los derechos humanos. Pero si es terrorismo político, el atentado contra los derechos humanos no es más que el trampolín para organizar una minoría privilegiada, el atentado contra los derechos civiles de la mayoría de la sociedad civil.

Mariano Arnal 

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