TEMAS DE HOY - COLOMBIA

INDAGATORIA PARA CUPULA DE LAS FARC 

     La Fiscalía colombiana, en una decisión que despertó una opinión favorable, llamó a indagatoria a  siete miembros de la cúpula de la banda terrorista Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia (Farc) por el secuestro de la candidata presidencial Ingrid Betancourt Pulecio y otras cuatro personas que le acompañaban por la zona del Caguán, tres días después del rompimiento de las "conversaciones de paz", que se produjo el 20 de febrero. 

     La candidata por el movimiento político "Oxígeno Colombia", hija del ex ministro de Educación Gabriel Betancourt Mejía, que falleció un mes después del plagio, y de la ex reina de belleza Yolanda Pulecio, es la aspirante que junto con el ex general Harold Bedoya, tiene la menor aceptación de los seis candidatos para las elecciones presidenciales del 26 de mayo, con el 0.5 por ciento de posibilidades para ser elegida. 

     Su secuestro, junto con la  asesora de su campaña, Clara Rojas -que también sigue en poder de los terroristas- y de Mauricio Orlando Mesa, Adair Atenágoras Lamprea y Daniel Alaín Keler -liberados un día después- se produjo el 23 de febrero cuando se dirigía a la población de San Vicente del Caguán en campaña presidencial. 

     El máximo jefe de las Farc, Pedro Antonio Marín (alias Manuel Marulanda o Tirofijo) encabeza la lista de los terroristas llamados a indagatoria, porque según la Fiscalía, existen evidencias que señalan a las Farc como autoras el secuestro de Betancourt Pulecio, que sigue privada de su más elemental derecho, el de la libertad, a pesar de la intensa campaña nacional e internacional para su liberación. 

     José Benito Cabrera ("Fabián Ramírez"), Josué Ceballos ("César Arroyabe"), Rodrigo Londoño Echeverry ("Timoleón Jiménez"), Guillermo León Sáenz Mata ("Alfonso Cano"), Noel Mata Mata ("Efraín Guzmán") y Luis Edgar Devia Silva ("Raúl Reyes"), son los otros terroristas a los que cobija el auto de la Fiscalía. 

     Para esos siete terroristas la Fiscalía libró órdenes de busca y captura, en medio del general aplauso de los colombianos que, además, en una nueva encuesta se mostraron en el 96,7 por ciento favorables para que dirigentes de la banda terrorista que están involucrados en el narcotráfico también sean extraditados a Estados Unidos. 

     Las Farc, en el caso de Betancourt Pulecio, volvieron a dar muestras de su insensibilidad humana, como sucedió con el niño de doce años Andrés Felipe Pérez Ocampo, porque la unánime petición (entre ellas de la Onu, el Papa, la Unión Europea, Estados Unidos, la Cruz Roja y organizaciones de derechos humanos) para que la liberaran y pudiera asistir al sepelio de su padre -fallecido el 22 de marzo- fue desatendida  en un hecho calificado de "cobarde, injustificado, carente de sensatez ante el dolor humano", por la población colombiana. 

     Pérez Ocampo, esperando una "llamada de su padre", que nunca llegó, falleció el 18 de diciembre de 2001, víctima de un cáncer terminal, y se convirtió en el auténtico símbolo que enluta a Colombia desde hace 53 años por la acción de los grupos terroristas. 

     Entre las evidencias que tiene la Fiscalía para justificar su llamamiento a indagatoria de esos siete terroristas se encuentra un vídeo en el cual "Fabián Ramírez" confirma ante los medios de comunicación la autoría del secuestro por parte de las Farc. 

     La candidata, que en su campaña política promocionaba el "Viagra" para "levantar el espíritu de solidaridad de los colombianos", desde luego de forma retórica, desatendendió o desobedeció -según los diferentes intérpretes del hecho- las recomendaciones que autoridades civiles y militares le hicieron para no ir a lo que había sido durante 43 meses la "zona de distensión" para unas supuestas conversaciones de paz. 

     El Caguán, una región de 42.139 kilómetros cuadrados que el presidente colombiano, Andrés Pastrana Arango, entregó a las Farc, se convirtió en un "santuario terrorista" desde el cual Marulanda y sus hombres se fortalecieron militar y económicamente -con el producto del narcotráfico- y la candidata lo visitó pese a que el 20 de febrero, el jefe del estado, bajo la presión de las acciones terroristas, rompió las negociaciones. 

     Betancourt Pulecio pretendió dar un "golpe ante la opinión pública" pensando que su condición de candidata le otorgaba, frente a terroristas sin "Dios ni ley" una inmunidad que le permitiría realizar campaña política en una zona calificada como "peligrosa" para obtener mejores réditos en las urnas. Pero se equivocó y, dolorosamente, está pagando su irresponsabilidad con su propio cautiverio. 

     De todas formas la "jugada política también le salió mal" porque tampoco en las elecciones legislativas del 10 de marzo su agrupación política  logró elegir siquiera a uno de sus aspirantes al Senado o a la Cámara de Representantes. Y es que su "carisma político" es casi nulo y nadie le otorga, siquiera, que alcance a obtener 50.000 votos.

Guillermo Tribín Piedrahita

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