TEMAS DE HOY - COLOMBIA

DESIGUAL LUCHA CONTRA TERRORISTAS

 
     La lucha entre las Fuerzas Militares de Colombia y los tres grupos terroristas continúa siendo desigual como se ha demostrado después de dos meses de haberse roto lo que se denominó "diálogo por la paz", aunque los esfuerzos por combatirlas y mermar sus actos criminales se han intensificado y, en algunos casos, con resultados positivos.
 
     Mientras el comandante del Ejército, general Jorge Enrique Mora Rangel, defendió la acción de las fuerzas armadas, entregó cifras positivas relativas a la lucha y pidió a los colombianos un pleno respaldo para ellas, un sondeo de la firma Gallup Colombia  les otorgó un 75 por ciento de aceptación a su labor en todo el país.
 
     La institución castrense destronó del primer lugar a la siempre influyente Iglesia Católica, que obtuvo el respaldo del 72 por ciento, lo que no ocurría desde julio de 2001 cuando también ganó en la encuesta, pero en esa oportunidad por un estrecho 69-68 por ciento.
 
     El Congreso, la institución política más desprestigiada ante la opinión pública perdió otros cinco puntos desde diciembre y reflejó un 23 por ciento, mientras el presidente colombiano, Andrés Pastrana Arango,  únicamente alcanzó un 20 por ciento de aceptación general, convirtiéndose así en el Jefe de Estado más impopular del último medio siglo.
 
     "Las Fuerzas Militares nunca se vieron tan fuertes y nunca tuvieron tan altos índices de popularidad", dice el sondeo Gallup, que agrega que "cada día más los colombianos quieren terminar con este conflicto por la vía militar".
  
     Pero, como dice el mismo sondeo "lo que está por verse es cuánto tiempo va a durar el prestigio de las Fuerzas Militares si no muestran unos resultados más contundentes en esta lucha".
 
     Respondiendo a críticas de Alvaro Uribe Vélez, el candidato más opcionado para ganar las elecciones presidenciales del 26 de mayo, el general  Mora Rangel informó que en los últimos meses han muerto 452 terroristas en combate y 1.560 fueron capturados.
 
      A lo largo de este año, según el militar, se han registrado 440 combates, casi cuatro por día; se han recuperado 27 toneladas de explosivos y 20.000 millones de pesos (2.000 millones de dólares) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
 
     "Yo estoy mostrando hechos concretos. Estoy mostrando un ejército que está haciendo hasta lo imposible para defender al país", dijo, aunque también reconoció que "le sobra voluntad para dar la pelea, pero es pequeño para enfrentar al enemigo".
 
     Las legítimas fuerzas militares tienen un número mayor de personas que los tres grupos terroristas juntos (Farc, Ejército Nacional de Liberación ELN y Autodefensas Unidas de Colombia AUC), pero no cuentan con armamento más moderno ni tampoco su sistema de inteligencia está funcionando para detectar previamente los hechos criminales y poder evitarlos o desbaratarlos con la captura o baja de sus autores.
 
     En Colombia acusan a Pastrana de haber permitido esa descompensación de armamento y de preparación en contra de las fuerzas militares porque durante 43 meses  -de los 60 que componen el periodo constitucional para el que fue elegido y que concluirá el próximo siete de agosto- permitió a esos grupos, especialmente a las Farc, comprar el más sofisticado armamento del mercado y desde el denominado "santuario terrorista" del Caguán planificar todas sus acciones -asesinatos, chantajes, secuestros, voladuras de infraestructuras vitales- mientras el jefe del Estado se empeñaba en realizar un "diálogo de sordos" sobre la paz.
 
     Uribe Vélez, que recientemente fue objeto de un nuevo atentado en Barranquilla, del que milagrosamente se salvó porque su coche estaba perfectamente blindado, está dispuesto a cambiar la estructura general y a reforzar las tropas si llega a la Primera Magistratura del Estado, porque considera necesario que las fuerzas militares sean las encargadas de aniquilar al "poderoso enemigo" de Colombia durante su gobierno.
 
     El narcotráfico ha sido vital en el poderío económico y armamentístico de las Farc, porque ahora ellas controlan más del 70 por ciento del mercado. Recientemente en el Caguán las fuerzas militares y la policía antinarcóticos destruyeron 30 pistas clandestinas de aterrizaje por donde se sacaba a los mercados internacionales la cocaína y otros estupefacientes.
 
     En esa lucha contra los narcoterroristas, durante el presente año se han capturado 3.500 personas, entre ellas 42 extranjeros, se incautaron y destruyeron 23.000 toneladas de drogas procesadas y la fumigación de 32.000 hectáreas de cultivo de cocaína y 1.850 de amapola, informó el director de la Policía Anticarcóticos, Gustavo Socha Salamanca.
 
     También se eliminaron 160 laboratorios para el procesamiento de drogas, 17 toneladas de marihuana prensada, 717 kilos de "bazuco" y se decomisaron un millón de kilos de precursores químicos.
 
     Las Farc han recibido "grandes golpes", aumentados con el descubrimiento en la zona selvática del Guaviare -sur colombiano- de un arsenal perteneciente a las  Farc, cuyo material de guerra estaba compuesto por 132 granadas para mortero, 50 morteros de fabricación manual, 20 minas antipersonas, diez bombonas de gas y seis cestas con pólvora negra, informó el comandante de la Segunda Brigada del Ejército, coronel Jairo Rodríguez.
 
     Sin embargo la lucha es desigual porque las Farc siguen "golpeando" estructuras básicas del país, "tomándose" pueblos y veredas, secuestrando gentes -entre ellas el gobernador de Antioquia, un ex ministro y un sacerdote- y cometiendo tropelías sin cuento, y su "cúpula" permanece en libertad, a pesar que todos los catorce miembros del "secretariado", encabezado por "Tirofijo", están enjuiciados y con órdenes de captura nacional e internacional.
 
     Las Farc, según ha reclamado el gobierno colombiano  al de Venezuela, cuenta con el apoyo del ejecutivo que preside -tras su caída del poder y posterior regreso a las 48 horas- el coronel Hugo Chávez Frías y muchos analistas -de ambos países- creen que Tirofijo y sus "camaradas" tienen "actualmente cobijo" y residen en territorio venezolano, desde donde están dando las órdenes para continuar con sus actos terroristas.

Guillermo Tribín Piedrahita

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