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LA DEMOCRACIA SE SOMETE A PRUEBA DE
FUEGO
La democracia en Colombia se
somete hoy a una verdadera prueba de fuego con la realización de las
elecciones presidenciales, las primeras del siglo XXI, en medio de
las bombas y los atentados de los grupos terroristas y con dos
candidatos liberales prestos a librar la "más encarnizada batalla
política" en las urnas.
Los 23.9 millones de colombianos
convocados a las urnas por la Registraduría Nacional del Estado
Civil (RNEC) dilucidarán el duelo político entre candidatos
liberales -el oficialista Horacio Serpa Uribe y el disidente Alvaro
Uribe Vélez-, los dos grandes favoritos en todas las encuestas,
porque los restantes seis aspirantes no tienen posibilidad, ninguno
de ellos, de ser inquilinos del "Palacio de Nariño" -la sede
presidencial- a partir del 7 de agosto de 2002 y durante cuatro
años.
A Uribe Vélez, según el último
sondeo, sólamente le falta el 1.8 por ciento para ser elegido en la
primera vuelta, con mayoría absoluta, mientras que Serpa tiene, en
esa encuesta, el respaldo del 23 por ciento, por lo cual le faltaría
el 77.1 para ser presidente electo..
Colombia, de acuerdo con las
instrucciones del gobierno, estará militarizada a partir del viernes
para asegurar un normal desarrollo del proceso electoral y para que
todos los votantes tengan especiales garantías de seguridad para
poder ejercer su derecho ciudadano.
Las medidas especiales no
sobrarán, porque la banda terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (Farc) hizo un llamamiento a "no votar" y se ha
apoderado de varias regiones, mientras que otro grupo, el de las
Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) invitó a sufragar y prometió
no realizar ninguna acción terrorista.
Además de en Colombia, habrá
votaciones en otros 64 países, entre ellos España, Estados Unidos,
Brasil, Argentina, Venezuela, Panamá, Chile, Francia, Alemania,
Bélgica y Portugal.
Los dos últimos sondeos dan a
Uribe los porcentajes más elevados en la intención de voto con un 48
y un 49,3 por ciento, mientras Serpa obtuvo el 31 y el 23 por
ciento, respectivamentee.
Por primera vez en la historia
democrática y política colombiana el Partido Conservador estará
ausente de la lucha electoral, porque su candidato oficial Juan
Camilo Restrepo renunció oficialmente a ella el pasado 12 de marzo.
La ex ministra Noemí Sanín Posada, que procede de esa colectividad,
se presenta como "candidata independiente" por la agrupación "Sí
Colombia" y los sondeos le otorgan únicamente un 9 y un 6 por
ciento, respectivamente.
El candidato por la "Izquierda",
Luis Eduardo Garzón, del Polo Democrático, contaría con el apoyo del
6 y el 7,8 por ciento, con lo cual juntó con Sanín, se convertiría
en la "balanza" en caso de celebrarse una segunda vuelta, el 16 de
junio.
Ingrid Betancourt, secuestrada
por las Farc tiene el apoyo del 1.4 por ciento, mientras el ex
general Harold Bedoya cuenta con el 0.7 y dos "aspirantes
estrafalarios", como han sido calificados, Alvaro Cristancho y
Rodolfo Rincón reciben el 0,2 y 01, respectivamente.
Si los sondeos se muestran
acertados, Uribe y Serpa tendrán que esperar a que los indecisos -un
4,6 por ciento- y quienes dijeron que votarán en blanco -el 6,7-
cambien de opinión a última hora y se "dejen convencer" por el
programa electoral y las promesas de uno de ellos. Si así fuese, las
deprimidas arcas del Estado podrían ahorrrarse 53.187 millones de
pesos (2.659 millones de dólares).
Uribe Vélez cuenta con el apoyo
mayoritario porque en su campaña electoral ha sido muy concreto
sobre un punto muy sensible para los colombianos: el terrorismo. El
buscará la paz pero sin "entregas de ninguna clase" y sin
"otorgarles ventajas especiales" a los terroristas, en directa
alusión a la fracasada gestión que se impuso el presidente, Andrés
Pastrana Arango, que el próximo 7 de agosto entregará el poder y
saldrá de la presidencia con la desfavorable opinión del 72 por
ciento de los colombianos sobre su gestión.
También el proceso electoral se
celebrará en medio de sospechas sobre "posibles fraudes", tras los
surgidos en los comicios parlamentarios del 10 de marzo, en donde no
menos del 60 por ciento de los congresistas fueron elegidos con
"trampas" y apelando a prácticas deshonestas, compra de votos, de
funcionarios y jurados e introducción masiva de papeletas que no
fueron depositas en las urnas por los votantes.
Precisamente el miércoles 22, la
Procuraduría General de la Nación (PGN) pidió al Consejo Nacional
Electoral (CNE) que "de ser necesario realice un nuevo recuento de
votos con el fín de esclarecer las denuncias sobre un gigantesco
fraude".
Ese "gigantesco fraude" ha
evitado la confirmación de muchos miembros del Senado y de la Cámara
de Representantes, pero el CNE tiene aún varias semanas de plazo
para confirmar su existencia, pues el nuevo Congreso comenzará a
funcionar el 20 de julio.
Serna Uribe y Sanín Posada se
presentan por segunda vez como candidatos presidenciales, pues en
1998 fueron derrotados por Pastrana. En Colombia y en casi toda
América -salvo Estados Unidos- no existe la lógica conducta de
renunciar a los lideratos políticos cuando se naufraga en los
procesos electorales.
Sin embargo, la opinión pública
colombiana viene preguntándose si en esta ocasión Serpa, en caso de
ser vencido, "no asume su fracaso y se retira de la vida política",
ya que es Director Unico del Partido Liberal.
Los candidatos a vicepresidentes,
Francisco Santos -con Uribe- y José Gregorio Hernández -con Serpa-
son totalmente desconocidos en la vida política colombiana y, por
consiguiente, nadie cree que "puedan aportar personalmente buenas
cantidades de votos" por lo que serán los aspirantes a la Primera
Magistratura los que tendrán que cargar con todo el "peso político y
de imagen" para conseguirlos.
La RNEC garantiza que "los
comicios serán limpios" y el gobierno que "se realizarán en paz".
Dos promesas en la que una gran mayoría de colombianos no creen
porque cada votante en ese país se ha convertido en un auténtico
Santo Tomás.
La gran mayoría de los
colombianos, sin embargo, aspira a "empuñar los fusiles de los
votos" para derrotar con ellos a las armas auténticas de los
terroristas.
Es la lucha por la supervivencia
de la democracia y "hay que ganarla" con la razón y la paz. Se busca
que sean las urnas las que acallen los fusiles y las bombas.
ASPIRANTES EN
ELECCIONES PRESIDENCIALES COLOMBIANAS
Un total de 16 candidatos -ocho
para presidente y otros ocho para vicepresidente- se presentan hoy a
las elecciones generales colombianas en su primera vuelta.
Para que no haya necesidad de
realizar la segunda vuelta, el ganador de las elecciones de hoy
domingo, deberá obtener la mayoría absoluta, es decir un 50.1 por
ciento.
Las "fórmulas" presidenciales
son las siguientes, por orden de favoritismo en los sondeos
electorales realizados por las firmas Napoleón Franco y Compañía e
Invamer y Centro Nacional de Consultoría:
-- Alvaro Uribe Vélez-Francisco
Santos, liberales disidentes, movimiento "Primero Colombia".
-- Horacio Serpa Uribe-José Gregorio
Hernández, liberal oficialista y conservador disidente.
-- Noemí Sanín Posada-Fabio Villegas,
conservadora disidente y liberal disidente, movimiento "Sí
Colombia".
-- Luis Eduardo Garzón-Vera Grabe,
izquierdistas, movimiento "Polo Democrático".
-- Ingrid Betancourt-Clara Rojas,
independientes, movimiento "Oxígeno Verde".
-- Harold Bedoya-Marino Jaramillo,
independiente y conservador disidente.
-- Alvaro Cristancho-Manuel Delgado,
independientes.
-- Rodolfo Rincón-Donaldo Jinete,
independientes.
Guillermo Tribín Piedrahita |