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EEUU PIDE EXTRADICION TERRORISTAS Y
AVALA MILITARES
Estados Unidos pidió a Colombia
la extradición de cinco miembros de la banda terrorista Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), acusados del asesinato
de tres indigenistas de su país, al tiempo que el gobierno otorgó
una "certificación" sobre el respeto a los derechos humanos por
parte de los militares suramericanos.
Esta "certificación" sobre los
progresos en el respeto de los derechos humanos en su lucha contra
los terroristas, permitirá a las fuerzas militares colombianas
contar con el apoyo económico de 60 millones de dólares -de un total
de 120- para continuar su lucha contra las Farc y otras bandas
terroristas como el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y las
Autodefensas Unidas de Colombia (Auc).
Acerca de la extradición de
cinco miembros de las Farc, entre ellos Germán Briceño Súarez ("Grennobles"),
un Gran Jurado de Washinton lo acusó, junto con otros cuatro
terroristas, de haber secuestrado y, posteriormente, asesinado a los
indigenistas Terence Freitas, Ingrid Washinawatok y Lahee´Enae Gay.
Los tres ciudadanos
estadounidenses se encontraban en Colombia colaborando con la tribu
Uwa en el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, cuando
fueron secuestrados, hace tres años, por el Bloque Oriental de las
Farc y luego asesinados a "sangre fría", según describió el caso con
esas palabras el Procurador General de Estados Unidos, John
Ashcroft.
Los terroristas reclamados en
extradición, además de "Grennobles", que es hermano del jefe militar
de las Farc, Jorge Briceño ("el mono Jojoy"), uno de los más
sanguinarios de la organización, son Gildardo González ("El
Marrano", uno de los autores materiales del asesinato); Nelson
Vargas Rueda ("Alfredo"), "alias Dumar" y Gustavo Bocota "Tibisú".
Este último, según el Procurador
Ashcroft, un indígena de la comunidad Uwa, mantenía relación con el
frente 10 de las Farc, y tras guiar a los tres indigenistas
estadounidenses por el resguardo de las Uwas, fue comisionado para
acompañarlos hacia la población de Sarajevo (Arauca) para que
regresaran a Estados Unidos, pero en el camino los entregó a las
Farc.
"Estos tres trabajadores fueron a
Colombia a hacer el bien, pero se encontraron con un gran mal. La
acción de hoy es un paso para liberarnos del narcoterrorismo que
amenaza nuestras vidas, nuestra libertad y nuestra dignidad humana",
afirmó Ashcroft.
A los terroristas se les acusa de
cuatro delitos: homicidio en primer grado, conspiración para cometer
homicidio, porte de armas durante un crimen y colaboración para
cometer un crimen.
Para acusarlos, Estados Unidos
empleó las leyes antiterroristas que se formularon tras los
atentados del 11 de septiembre de 2001 a las torres gemelas de Nueva
York. Por ello, los terroristas, al ser extraditados, podrían correr
la misma suerte que los miembros "talibán" y de Al Qaida que están
detenidos en la isla de Guatánamo (Cuba); es decir no gozar de los
beneficios plenos que otorga el sistema judicial norteamericano.
Además de involucrarlos
directamente, la acusación también está dirigida contra la banda
terrorista Farc, por lo que esta recibe un "nuevo golpe", pues los
14 miembros de su "secretariado", entre ellos su jefe Pedro Marín
("alias Tirofijo o Manuel Marulanda Vélez") son perseguidos
internacionalmente por la Interpol.
"Aunque las Farc se tratan de
mostrar como una banda de revolucionarios, los cargos elevados las
describen como una organización terrorista furiosamente
antiestadounidense", denunció el procurador, quien agregó que desde
1988 "cuando declararon a nuestros ciudadanos objetivos militares",
han secuestrado, al menos, a cien personas de esa nacionalidad.
El Procurador fue mucho más duro
en sus expresiones cuando dijo que "así como peleamos contra el
terrorismo en las montañas de Sur de Asia (Afganistán), pelearemos
contra el terrorismo en nuestro hemisferio".
El embajador colombiano en
Estados Unidos, Luis Alberto Moreno, declaró que su país está
dispuesto a entregar a los terroristas solicitados en extradición
por Estados Unidos una vez que logren ser capturados "si se
encuentran razones y las autoridades consideran que están dados los
méritos" para proceder en consecuencia.
Entre tanto, Colin Powell,
secretario de Estado norteamericano, anunció que el Congreso y el
gobierno de Estados Unidos otorgaron la "certificación" de respeto a
los derechos humanos por parte de las fuerzas militares colombianas,
luego que estas suspendieron del servicio activo a varios miembros
de la institución sobre los que "existían suposiciones creíbles" de
su participación en la violación de tales derechos, "cooperando con
la justicia civil y rompiendo sus nexos con los grupos
paramilitares".
Las Auc, que nacieron como una
organización para proteger a ciudadanos atacados por las Farc y el
Eln, y que están integradas por grupos de extrema derecha y
comandadas por Carlos Castaño, se convirtieron muy pronto en otra
organización terrorista que, aparentemente, contaron en algunos
momentos con la complacencia y la colaboración de algunos militares
e, inclusive, del hoy aspirante presidencial Alvaro Uribe Vélez.
Con el "espaldarazo" recibido de
parte de Estados Unidos, las fuerzas militares colombianas podrán
prepararse mejor, profesionalmente y en armamento moderno, al contar
con recursos económicos, para hacer frente a una cada vez más
agresiva banda terrorista que sigue sembrando de muertos los caminos
de Colombia.
Guillermo Tribín Piedrahita |