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GRAVE ERROR UE NO INCLUIR FARC
TERRORISTA
La decisión de la Unión Europea
de no incluir a la banda Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(Farc) en la lista de terroristas mundiales constituye, sin ninguna
duda, una "sucia jugada" hacia un país, como Colombia, del que
dicen son "sus amigos".
Aunque el 27 de diciembre de 2001
los "quince" socios europeos no habían incluido a ningún grupo
terrorista latinoamericano en la "lista negra" y ahora lo hicieron
con dos, las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) y el peruano
"Sendero Luminoso", causó estupor, especialmente en Colombia, que
las Farc quedaran eximidas, cuando de sobra se conoce su actuación
terrorista sobre la base de secuestros, chantajes, sobornos, tráfico
de drogas y armas y atentados a infraestructuras vitales del país.
Francia y Suecia,
inexplicablemente, lideraron la defensa de las Farc por "las
dificultades que supondría sacarlas de la lista en caso de volverse
a negociar el fin del conflicto armado en Colombia". Esta fue la
surrealista explicación de una Comunidad que ha sufrido en carne
propia el terrorismo en varios de sus países miembros y que, sin
embargo, deja a Colombia a merced de uno de los grupos más
sanguinarios y totalitarios del mundo.
En Colombia, tras el rompimiento
el 20 de febrero de las "negociaciones de paz" -que nunca existieron
porque a las Farc no les interesaba-, no existe ninguna posibilidad
de retomarlas, habida cuenta que el gobierno del presidente, Andrés
Pastrana, está próximo a expirar en su mandato -el 7 de agosto de
2002- y porque a dicho grupo terrorista también fuertemente
vinculado con el narcotráfico, en ningún caso le interesa dejar de
percibir mil millones de dólares anuales con ese "sucio negocio".
Los dos grupos latinoamericanos
incluídos en esta nueva lista son de extrema derecha (las Auc
colombianas) y maoísta, de extrema izquierda, el peruano).
La UE mostró un "doble rasero"
para medir a las organizaciones terroristas porque tampoco
incluyeron a otro de los más sanguinarios, el Frente Popular de
Liberación de Palestina (Fplp), que con sus acciones sangrientas, ha
impedido que Israel y Palestina concreten un acuerdo de paz que
acabe con la tensión que se vive en el Medio Oriente desde hace
muchísimos años.
El ministro español de Asuntos
Exteriores, Josep Piqué, que a raíz del rompimiento de las
conversaciones por parte del gobierno colombiano declaró en febrero
pasado que "la UE debía plantearse la inclusión de las Farc en la
lista común de organizaciones terroristas", explicó que la
unanimidad requerida para considerarlas con ese carácter y
calificativo no se logró en esta nueva reunión de Bruselas.
De acuerdo con Piqué, Suecia
estaba dispuesta a aceptar su ingreso en esa lista si los miembros
de la UE se comprometían a excluirlos si se retomaban las
negociaciones, pero otros países se opusieron a que así sucediera.
El malestar causado por esta
decisión en Colombia fue casi general entre la población, que ha
sufrido en "carne propia" todas las tropelías de la banda que dirige
Pedro Antonio Marín (alias Tirofijo o Manuel Marulanda Vélez).
En varios medios de comunicación
se realizaron rápidas encuestas de opinión y los colombianos
acusaron a la UE de "ofender gravemente" a su país, de ser
insolidaria ante la tragedia y el terror que viven y continúan
viviendo y le pidieron que no sigan considerando a las Farc como "un
grupo armado" porque es una banda terrorista.
En un 20 por ciento de las
encuestas, los colombianos pidieron a la UE que si la banda Farc no
es considerada como terrorista, bien puede "llevarse a todos sus
miembros para que viven en los distintos países de Europa".
Según Piqué, la inclusión de las
Farc en la lista de terroristas "puede seguir debatiéndose en
próximas evaluaciones".
La decisión de la UE es todavía
más incomprensible porque los "quince" dejaron de otorgar visados de
entradas a los miembros de las Farc a finales del año pasado por
considerarlos, precisamente, terroristas.
En diciembre pasado la UE había
incluído a 13 organizaciones y a 25 personas en la "lista negra" y
ahora se aumentó con otras 11 organizaciones y 7 personas, entre
ellas el Partido de los Trabajadores del Kurdistan (PPK,
separatistas kurdos de Turquía) que recientemente pasó a denominarse
"Congreso para la Libertad y la Democracia en Kurdistan (Kadek).
También se incluyó a la
organización vasca Askatasuna, nuevo nombre de Gestoras Pro
Amnistía, que declaró ilegal recientemente el juez Baltasar Garzón.
Igualmente, de España procede el Grapo (Grupo de Resistencia
Antifascista Primero de Octubre).
Otros grupos terroristas
incluídos, de fuera de Europa, son los de Yihad Islámica, y un brazo
armado de Hamás, al igual que cuatro ciudadanos de Arabia Saudí, uno
de Kuwait y tres del Líbano.
La única esperanza para la
inclusión de las Farc en la lista terrorista es la revisión que hará
la UE en la segunda quincena de mayo cuando se "procederá a posibles
nuevas incorporaciones" de organizaciones y personas.
Guillermo Tribín Piedrahita |