TEMAS DE HOY - ARGENTINA

EL FUNDAMENTO DE LOS CRÉDITOS ES LA CREDIBILIDAD

Ninguna empresa que se declara en suspensión de pagos obtiene un crédito, porque esa declaración acaba de arruinar su credibilidad, si alguna le quedaba. En política las cosas son distintas, porque detrás de los estados (que son quienes piden los créditos y luego se declaran insolventes y dejan de pagar) hay pueblos, a los que no se puede condenar por la mala gestión de sus gobernantes. Es el caso de Argentina: mientras los políticos alardean ante el pueblo de que no van a pagar la deuda externa, se vuelven a los acreedores y les piden aún más créditos, porque no les basta dejar de pagar la deuda para sobrevivir. Y los acreedores, obviamente, dicen que si no hay propósito de enmienda demostrado por reformas políticas y fiscales, no hay dinero.

La Unión Europea, presidida este semestre por España, está dispuesta a ayudar a Argentina, pero siempre que no sea echar el dinero en saco roto. Todos los países de la Unión Europea han tenido que someterse a disciplina para poder crear el mercado común y unificar la moneda. Lo último que ha tenido que hacer España para acabar con el agujero sin fondo de la sanidad, ha sido traspasársela del todo a las comunidades autónomas y autorizarlas a gravar directamente la gasolina con un impuesto especial, para que cada palo aguante su vela; que eso de gastar y gastar para mejorar la sanidad en cada autonomía y luego pasarle el déficit al estado, es una fuente de desequilibrios y abusos imparables.

Lawrence Lindsay, el jefe de asesores económicos de la Casa Blanca, que también está dispuesta a ayudar a Argentina, decía: "Si se es un gobierno provincial en la Argentina, se puede gastar dinero y dejar que el gobierno federal pague la cuenta", haciendo alusión a las famosas reformas políticas pendientes, como la nueva ley de coparticipación federal o la puesta en marcha de una amplia reforma fiscal. Estados Unidos está dispuesto a ayudar a Argentina mientras "sean hechas las reformas políticas y la Argentina sea viable en el largo plazo"; y Europa también está dispuesta, a condición de que el nuevo gobierno presente "un plan creíble" para salir de la crisis.

Como dice Jesús Brea en La Nación, Argentina comienza un camino de alto riesgo. Una economía intervenida por el estado no es precisamente un buen camino para salir a flote, lo estamos viendo en el día a día; pero en situación de emergencia hay intervenciones inevitables. El peligro es que un estado que ha lastrado la economía del país interviniendo en ella indirectamente (con su gasto), se ponga ahora a intervenirla directamente y cada intervención le obligue a otra nueva, hasta entrar en una economía totalmente intervenida, que es la antítesis de la salud económica. El "corralito", que es una de las peores formas de disponer el estado del dinero de los ciudadanos, y el chantaje directo a las empresas extranjeras para que provean al estado de dinero real para poder seguir imprimiendo papel moneda, son prácticas de altísimo riesgo. El camino emprendido por el nuevo presidente no es nada nuevo; por eso no despierta la confianza ni de los argentinos ni de los países que apostaron por Argentina y la prefirieron para sus inversiones.

EL ALMANAQUE prosigue hoy su reflexión léxica sobre Argentina.

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