Bajo un éxito
rotundo de critica y público, el Ballet Flamenco de Sara
Baras está actuando desde principio de año y estará hasta
el próximo mes de junio en el Teatro Calderón de Madrid.
En una actuación
magistral tanto del Ballet Flamenco como del arte de Sara
Baras, la versión que hacen de MARIANA PINEDA
es realmente espectacular y grandiosa.
Mariana
Pineda llevaba en sus
manos, no para vencer, sino para morir en la horca, dos armas, el amor
y la libertad, dos puñales que se clavaban constantemente en su corazón.
Garcia Lorca escribió estas palabras en las horas previas al estreno
en Buenos Aires de este romance "Romance popular e tres
estampas" en el que el poeta granadino recogía la
leyenda de quien habia sido una de las "grandes
emociones" de su infancia.
También lleva Sara
Baras en las manos, pero para bailar, las armas del amor y de
la libertad. La historia de Sara Baras es tambien la
historia de un amor, el amor al flamenco, a la danza, desde él ha
tejido día tras día la bandera de su propio baile, sincero y
emocionante, nacido y crecido con un inquebrantable deseo de libertad
que le ha llevado a ser, hoy en día, una de las figuras femeninas con
mayor personalidad, atractivo y relevancia en la danza española.
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"Mariana
Pineda"
es una historia de amor y libertad. Los dos sentimientos se
trenzan en el corazón de esta mujer que enseñoreaba las
calles de Granada novecentista y que cautivó al poeta hasta
convertirse en un motor irrefrenable al que sólo la
muerte pudo detener. La "Mariana Pineda"
de Sara Baras, que es también la de Lluis
Pasqual y la de Manolo Sanlúcar, espera en la oscuridad de
su celda la hora final. De las sombras de la memoria,
confundidos con los hábitos oscuros que merodean sus últimos
minutos, surgen entonces los recuerdos, los aromas de los
tres hombres que han marcado su vida reciente: Fernando, ese
joven, casi un niño, impulsivo y generoso, capaz de todo
por su amor, no correspondido: Don Pedro de Sotomayor, el
revolucionario, el hombre que ha sabido conquistarla, por el
que tiembla y late y por el que levanta la voz de la
libertad; y Pedrosa, el alcalde implacable, las manos
jadeantes, el aliento anhelante, la envenenada tentación...
Mariana
acude conforme a la muerte. Y allí se encuentra con el
hombre que le devolverá a la vida: Federico García Lorca.
También él murió por ondear al viento sus ideas y por
querer de modo diferente.
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En Lorca encuentra
Mariana la eternidad y con él baila y entona de nuevo el canto de la
libertad inextinguible.
En resumen, un gran espectáculo para una gran obra de Federico García
Lorca, en el que la figura de Sara Baras junto con su
Ballet Flamenco hacen las delicias del público.
Asesor: Pedro
Rodriguez (Redactor en Madrid de EL Almanaque)
Coordina:
José Buitrago (Delegado en Madrid de El Almanaque)