PSICOANÁLISIS 

Distimia.

 “El saber hacer comunica a la obra un carácter superficial”.

Avner Zis. Fundamentos (1)

 

Un diagnostico se hace en base a un sistema Psicodiagnóstico de validez mundial llamado DSM-IV. La distemia es una enfermedad contemplada por este sistema diagnostico, de la cual da la siguiente definición:

En la Distimia se trata de estados depresivos muy prolongados, prácticamente crónicos, que sin llegar a cumplir los criterios del” episodio depresivo mayor” se caracterizan por la presencia de síntomas depresivos:

Trastorno Distímico (DSM-IV)

A. Estado de ánimo deprimido prácticamente todo el día, y más días presente que ausente, durante al menos DOS AÑOS.

B. Presencia de al menos TRES de los siguientes síntomas, que acompañan este estado de ánimo:

1) Baja autoestima, baja autoconfianza o sentimientos de inadecuación.

2) Pesimismo, desesperación o desesperanza.

3) Pérdida generalizada del interés o placer.

4) Aislamiento social.

5) Fatiga o cansancio crónicos.

6) Sentimientos de culpa o repaso del pasado.

7) Sensación de irritabilidad o ira excesivas.

8) Eficacia general disminuidas.

9) Problemas de concentración, memoria o indecisión.

C.                  Durante esos 2 años, no ha habido un período de más de dos meses libre de los síntomas de A y B.

D. En los primeros dos años del trastorno no hubo un episodio depresivo mayor, de modo que el trastorno no puede considerarse un trastorno depresivo mayor crónico o en remisión parcial.

E. Nunca ha habido un episodio maníaco o hipomaníaco.

F. No ocurre exclusivamente en el curso de un trastorno psicótico como esquizofrenia o trastorno delirante.

G. No debido a medicamentos, drogas, o a una condición médica general.

(Especificar si es de inicio temprano (antes de los 21 años) o tardío (después de los 21 años))

La diferencia fundamental con los trastornos depresivos mayores es que los distímicos muestran una sintomatología de tipo semejante pero menos grave, más sostenida en el tiempo, y rara vez requiere hospitalización.

Un aspecto importante en el diagnóstico de la distimia consiste en efectuar una adecuada exclusión de otras posibilidades diagnósticas. En primer lugar, una distimia no es un estado de depresión subsindrómica tras experimentar un trastorno depresivo mayor. Por ejemplo: si la primera experiencia de trastorno afectivo de un paciente fue un trastorno depresivo mayor hace tres o cuatro años y aunque mejoró mucho nunca se ha mejorado del todo, no nos encontramos frente a un caso de distimia -aunque cumple los criterios A y B- sino en un caso de trastorno depresivo mayor en remisión parcial. Otro aspecto a tener en cuenta es que, al tratarse de un trastorno depresivo, el paciente nunca ha debido tener en su vida un episodio de manía o hipomanía. Finalmente se requiere que este cuadro no sea debido a trastornos psicóticos ni al uso de medicamentos o drogas.

¿Que puede aportar el psicoanálisis?.

 Que “ello habla...: un sujeto en el sujeto” (2). Que ello habla es decir en este caso que un sujeto depresivo tiene algo que decir y desea ser escuchado.

Hay tanto no dicho. Hay tanto que puede ser dicho. Hay tanto no dicho a tiempo. Sujetos mortificados por lo imposible.

Un cantautor dice:

“Aunque se dice que me sobran enemigos, todo el mundo me escucha bien quedo cuando canto, yo he preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible se sabe demasiado” (3). ¿Cosa imposible el ser escuchado?.

Distimia: Estados de animo depresivos todo el día. El día como un todo.

Partir el día, separar el día, cortar el día en partes. Un psicoanálisis separa, parcializa, un psicoanalísta actúa con un “haz lo correcto” (4). Lo correcto no es lo cobarde.

El pesimismo es un pésimo mismo.

¿En que se diferencia el psicoanálisis de la clínica medica?. Posiblemente es que el psicoanálisis deja caer los prejuicios, máxime si el psicoanálisis tiene como creador un medico.

Asi para el psicoanálisis “la enfermedad que cuenta es la del enfermo- y no la que el medico dice que padece” (5),  Y tomemos en cuenta que aquel que dice esto es un medico clínico.

A veces los médicos clínicos, mas allá de su formación, y mas acá de su oreja, pueden escuchar al sujeto enfermo que habla de su depresión.

Un sujeto depresivo que dice que esta depresivo y se encuentra frente a un profesional de la medicina. Ese sujeto sabe que esta depresivo. Hay que escucharlo. “Esto requiere el paso de Descartes, en el sentido de que hay que dejar de lado todo lo que se sabia para saber que es lo que dice ese sujeto”(6). Distimia. Sujetos que imploran ser escuchados en la sordera impune de los tiempos que corren.

Bibliografía:

1)       Avner Zis. Fundamentos. Pág. 104. Edit. Ráduga. 1987.

2)       Jaques Lacan. Escritos 1. El psicoanálisis y su enseñanza. Pág. 419. Edit. Siglo veintiuno. 1988.

3)       Silvio Rodríguez. Al final de este viaje. Resumen de noticias. Alerce. Madrid 1978.

4)       Gabriel Lombardi. La clínica del Psicoanálisis 2. Pag. 64. Edit. Atuel. 1993.

5)       Gabriel Lombardi. La clínica del Psicoanálisis 2. Pag. 130. Edit. Atuel. 1993.

6)       Gabriel Lombardi. La clínica del Psicoanálisis 2. Pag. 130. Edit. Atuel. 1993.


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Desde ya muchas gracias y hasta la próxima.

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