SANTORAL - ONOMÁSTICA

Portada | Indice  

¿Onomástica o santoral?

Instalados como estamos en una tradición cristiana de 2.000 años, los nombres de santos han formado hasta hace muy poco la casi totalidad de los nombres de persona.

Ésta es una verdad a medias. La verdad completa es que al principio, igual que nos ocurre a nosotros construyendo nuestro santoral, nos faltan sólidas explicaciones onomásticas, y nos faltan santos.

Esto se arregló en los primeros tiempos del cristianismo, entrando muchísimos santos a dedo, sin pasar las duras oposiciones que actualmente es preciso superar para merecer un altar y un culto. Y en la edad media lo resolvieron de forma aún más arbitraria, asignando por decreto un santo a cada nombre que careciera de él, es decir inventándole un santo al nombre y componiendo su historia.

Un santo tan famoso y renombrado como san Jorge, tiene sobre estos últimos la ventaja de contar con una inscripción en su sepulcro. Absolutamente nada más. Bueno, sí, mucho más: abundantes y espectaculares milagros en relación con aquello que ha movido a millones de peregrinos hacia los sepulcros de los santos taumaturgos y los grandiosos santuarios que sobre ellos se han edificado: la salud.

La devoción popular no podía reprimir sus ansias de crearles una leyenda digna de sus grandes obras a estos  benefactores de la cristiandad. Y es así como tenemos en los santorales muchas más leyendas que vidas y milagros. Pero no nos desencantemos: las leyendas son uno de los valores culturales más conmovedores de cualquier cultura. Y merecen no menos respeto que la historia y las hagiografías.

Pero A TODO EL MUNDO LE GUSTA CONOCER TODOS LOS VALORES DE SU NOMBRE, tanto los filológicos como los históricos, los religiosos y los legendarios. Todos son dignísimos e igualmente valiosos.

Por eso, EL ALMANAQUE ofrece juntas las vertientes de SANTORAL en que se contemplan aquellos nombres tras los cuales hay un santo, y la ONOMÁSTICA, en los que se estudian y desarrollan con igual rigor aquellos nombres en los que se ha querido prescindir de las posibles conexiones de patronazgo celestial que se pretende con los nombres de santos.

Ofrecemos, por tanto, en cada nombre, TODOS los valores que hemos podido documentar sobre ellos, tanto los religiosos como los profanos.

Y por encima de todo hemos procurado huir de las onomásticas hechas a imagen y semejanza de los horóscopos. Preferimos dejar ese menester para otros.

Portada | Indice