LEGO
Esta palabra no es de la raíz latina lego
légere, que ha evolucionado hacia leo, leer por caída de la g, que se
mantiene sin embargo en el cultismo "legendario", y como y en
"leyenda". Nuestro lego viene del latín laicus, que a su vez
procede del griego laikoV (laikós) = que concierne al pueblo, del pueblo (de laoV / laós = pueblo, por oposición a dhmoV / démos = la tierra, y por
extensión sus propietarios). LaikoV
se usó especialmente en oposición a klhrikoV (klerikós) = clérigo, propio del clero. En este mismo
contexto significó también profano y además existió el verbo laikow / laikóo con el significado de
profanar y convertir en público, de donde se formó el verbo laikazw
(laikátzo) con el significado de prostituirse; de ahí
se formó laikaV / laikás,
con el de cortesana, y laikasthV / laikastés
con de prostituido (masc.). A nuestros efectos, lego sólo puede explicarse
como opuesto de clérigo, por lo que intentaré desarrollarlos en paralelo. En su
origen la palabra griega klhroV (kléros)
designaba el objeto que se usaba para echar algo a suertes, de donde pasó a significar
directamente la suerte y finalmente aquello que se obtenía por sorteo. Era especialmente
en el reparto de tierras a los colonos en el que se usaba el sorteo, por lo que klhroV (kléros) acabó siendo el lote de
tierra que correspondía al colono, para luego especializarse en el lote que se entregaba
a la iglesia o a un prelado; de ahí pasó a llamarse clero primero en la iglesia griega y
luego también en la romana, a los beneficiarios del lote por antonomasia. Klhrow (kleróo) por una parte (echar en
suertes, obtener por suerte) y klhronomia (kleronomía) = herencia, por otra, son los principales
derivados de klhroV (kléros). Si clérigo es el poseedor y aquel en quien ha recaído
la suerte, lego es el que queda fuera del reparto. Pero no es este el sentido último de
la oposición, sino el de "instruido" - "ignorante".
La división entre clérigos y laicos se usó para distinguir a
los eclesiásticos de los seglares (de saeculares = que están en el siglo, es
decir en el mundo). Pero es más especiosa la distinción en los monasterios entre
clérigos y legos (recordemos que es la misma palabra laicos). Los clérigos eran
los afortunados, los que algo les había tocado en suerte, mayormente hijosdalgo
segundones, mientras los legos, de extracción humilde; eran el personal de trabajo y de
servicio de los clérigos. Eran la mano de obra de los monasterios y sus posesiones. Los
clérigos eran por decirlo así los dueños y titulares pro indiviso de los bienes
del monasterio; y en efecto, las donaciones de sus familias eran la base del patrimonio
monástico. Los clérigos se distinguieron siempre por su saber (recordemos el mester de
clerecía), mientras los legos,destinados a trabajar, no recibían instrucción, sino
sólo doctrina, por lo que se hizo notoria su ignorancia. Y así lego acabó
significando ignorante cuando en su origen significaba sólo plebeyo, es decir falto de
patrimonio. Pero la historia ha cerrado su ciclo. El Estado ha decidido que tienen que
volver a ser legos (es decir ignorantes) aquellos que son del más bajo nivel
social, los que no tienen patrimonio. Porque están en centros de integración, no de
enseñanza.
Mariano Arnal
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