TERESA
Este
nombre procede con toda probabilidad del griego, del verbo threw (teréo), que significa guardar,
vigilar, observar. El sustantivo thrhsiV (téresis) significa vigilancia, precaución, prudencia, observación
y observancia. Una vez más, como si el nombre influyese en las personas, es sorprendente
cómo las grandes Teresas de la historia se distinguen precisamente por estas cualidades.
Y por si fuese poco el nombre de Teresa, va a veces acompañado del de María, nombre
grande entre los grandes, en la forma de María Teresa, cuyo hipocorístico más frecuente
es Maite. En
el País Vasco se utiliza el nombre de Maite como variante de Encarnación. Su significado
en vasco es "amada". Tanto el nombre de Teresa, especialmente a partir de santa
Teresa de Jesús, como el de María Teresa y el de Maite son muy considerados y se llevan
con satisfacción.
Las Teresas tienen la fortuna de contar
con dos representantes extraordinarias en el cielo, y con una corte de grandes Teresas en
la tierra, especialmente reinas y princesas, que son como para sentirse bien arropadas y
para no tener dificultades a la hora de elegir modelo y referente. Y por si no fuera
bastante, como broche de oro, Teresa de Calcuta, una mujer tan grande en un cuerpo tan
pequeño y frágil, que ha sido una de las abanderadas que mayormente ha contribuido a
poner de moda el voluntariado y las misiones. Suelen celebrar su onomástica las
Teresas el 15 de octubre (Sta. Teresa de Jesús) o el 1 de octubre (Sta. Teresita de
Jesús).
Santa Teresa de Jesús, Doctora de
la Iglesia y fundadora de las carmelitas descalzas. Nació el año 1515 en una familia
noble. Su madre, doña Beatriz, murió a los 34 años. Al casarse su hermana María, que
hacía de madre al resto de los hermanos, Teresa fue internada en un convento de monjas,
igual que la mayoría de las mozas de la nobleza, y allí se aficionó a la vida
religiosa. Tenía 16 años. Se hizo carmelita y pensó en introducir en el monasterio
mayor religiosidad y austeridad. Con el consejo de san Francisco de Borja y san Pedro de
Alcántara, y con la oposición de los carmelitas y de toda la jerarquía eclesiástica,
funda su primer convento, el de san José. Quince conventos más fundó a lo largo de su
vida, y luchó y viajó a pesar de su precaria salud. Con san Juan de la Cruz fundó el
primer convento de carmelitas descalzos. Escribió con un estilo vivo y directo, no por
recreación literaria, sino siempre pensando en el provecho de sus monjas. Las moradas,
Camino de perfección, Meditaciones sobre los Cantares y El libro de las
fundaciones son algunas de sus obras. Murió en 1582.
Santa Teresita del Niño Jesús(1873-1897) fue otra gran monja.
Escribió La historia de un alma. Su gran sencillez la hizo admirable. Sta Teresa
de Jesús Jornet (1843-1897), al morir dejó 103 asilos de ancianos en España y América.
Y siguen entre las grandes Teresas, Teresa de Entenza, infanta de Aragón; Teresa
Ansúrez, reina de León; dos Teresas de Portugal, ambas reinas; Teresa reina de Navarra.
Es que en el nombre de Teresa hay una fuerza incontenible. La mujer que evocamos con el
nombre de Teresa es todo un paradigma de energía y de tesón. ¡Felicidades!
Copyrigth EL ALMANAQUE todos los derechos reservados.
|