SEVERIANO

Es un nombre derivado del latín, procedente por tanto de nuestro sustrato cultural romano, que forma la base de nuestra lengua.

San Severiano es un mártir cristiano del siglo IV, cuando aún el cristianismo era perseguido. Era un soldado raso que formaba parte de las tropas del emperador Licinio. El ejemplo de los cristianos que conocía ejercieron en él una gran atracción, de manera que empezó a comportarse como ellos. La diferencia de conducta era muy notable. En un romano, por ejemplo, estaban muy mal vistas la compasión, la humildad, el amor a un prójimo al que nada debes, el respeto no sólo a los tuyos, sino también a los extranjeros y a los esclavos. El caso es que se le notaba muchísimo por su conducta que era cristiano. El gobernador de Sebaste (Armenia) que era enemigo de la nueva religión que tenía ya prácticamente invadido el imperio, lo hizo detener y torturar para que abjurase del cristianismo. Severiano no sólo no abjuró, sino que persistía en decir que los dioses romanos eran una patraña, por lo que acabó muriendo en el suplicio. La conmemoración de San Severiano se celebró también el 9 de septiembre.

Severiano es también el nombre de una sierra del Brasil, en el Estado de Río de Janeiro, en el límite del distrito de Nossa Senhora da Conçeiçao do Frade con el municipio de Macae.

Severiano es un nombre derivado de Severo, nombre también romano con el que se distinguió el emperador Septimio Severo, el de la gran muralla de Gran Bretaña. La derivación de Severo a Severiano es la misma que de Lucio a Luciano, de Mario a Mariano, de Valerio a Valeriano, de Aurelio a Aureliano.

Es el de Severiano un nombre singular y distinguido. El significado del nombre "severo", "exigente" puede influir en quien lo lleva, aunque tiene como contrapeso el heroico ejemplo de la dulzura y alegría de vivir incluso en medio de los tormentos