Aunque por cualquier circunstancia se te haga duro iniciar el día, no te desanimes ni te compadezcas. Sabes que la compasión ofende, a no ser que se trate de grandes calamidades. Y seguro que no es ése tu caso.

Si no puedes emprender el día con optimismo, enfréntate a él al menos con resulución y con fortaleza. Lo que de entrada te parecía totalmente negro, lo verás con pequeñas manchas blancas que se irán agrandando a medida que vayas recuperando la confianza en ti mism@ .

Y si en algo te puede ser útil (seguro que sí), sepas que aquí tienes EL ALMANAQUE.  

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