Me gusta ver cómo se hace el día. Por eso, todas las mañanas aligero mi salida de casa para gozar del espectáculo de ver cómo me nace un nuevo día. Nunca uno igual a otro. Los días en que el sol nuevo y débil lucha con las nubes por desgarrarlas y abrirse paso, apuesto por la victoria del sol o de las nubes. Ese es un tema de conversación o de meditación que nunca me pierdo.
Es una lástima que dejemos pasar la infinidad de pequeñas grandes cosas que nos deparan la Naturaleza y los que nos rodean.

Pequeñas grandes cosas que dan belleza y encanto a la vida.

Aprende a amar estas pequeñeces. A veces son muy grandes y llenan el alma. EL ALMANAQUE quiere ser para ti una fuente más de pequeñeces que en algunas circunstancias te pueden hacer muy grande.

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