Se lleva mucho, porque se ha cultivado intensamente, el "pasar" de religión y entre los que se consideran más cultos, incluso atacar virulentamente la religión. La que tienen más cerca, por supuesto, porque las religiones lejanas y exóticas están llenas de valores, y andar exhibiendo cultura sobre ellas y respeto hacia ellas, viste un montón.
  No es nada nuevo: el buen trato, la exquisitez en los modales, la comprensión, la generosidad, son virtudes que practicamos con los de fuera, de manera que se forman una alta opinión de nosotros, mientras en casa no acaban de enterarse de lo que valemos. Aunque, claro, poco nos paramos a pensar si efectivamente en casa valemos igual, es decir si cultivamos los mismos valores que en la calle.
  Pues bien, aunque no comulgues con la religión que predomina en tu entorno, piensa que estamos impregnados de su filosofía y que la gente de tu alrededor que está en los valores religiosos, tiene derecho a tu respeto. EL ALMANAQUE intenta los Días del Señor fomentar este conocimiento y este respeto. Sin renunciar a la crítica, por supuesto.

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