Compórtate con los demás, como te gustaría que se comportasen contigo. Es oportuno hacer esta reflexión en el Día de Mercurio, el dios de los comerciantes, infatigables viajeros antaño y hogaño. Los vendedores de primera van de país en país, de hotel en hotel, y los más modestos, de puerta en puerta.

De la misma manera que es inconcebible tratar con desconsideración a cualquier emplead@ , deberías pensar que quien viene a venderte lo que sea, está también trabajando para ganarse la vida. Trátalo con respeto, si no puedes hacerlo con simpatía. Piensa que podrías ser tú quien va puerta a puerta.

EL ALMANAQUE rompe una lanza en su favor y te ayuda a ver la vida y a hacérsela ver a quienes tienes a tu alrededor, con más simpatía y optimismo.

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