O tu vida es una guerra constante contra las dificultades que se interponen en tu camino, contra tu timidez y contra tu pereza disfrazada de complejos, contra todo aquello que te lastra, contra las zancadillas... o se te queda de un gris mortecino y triste.

Mejor aún, has de entrenarte a luchar por. en vez de luchar contra. Has de marcarte objetivos primero modestos y luego cada vez más ambiciosos, pero alcanzables. Le darás a tu vida un tinte heroico, al menos a ratos, que no le vendrá nada mal.

Confiamos en que EL ALMANAQUE pueda ayudarte en esta batalla por convertirte en dueñ@ absolut@ de ti mism@ .

Volver al almanaque