Federico García Lorca
CAMPOEl cielo es de ceniza.
Los árboles son blancos,Y son negros carbones
Los rastrojos quemados.
Tiene sangre reseca
La herida del ocaso,
Y el papel incoloro
Del monte, está arrugado.
El polvo del camino
Se esconde en los barrancos.
Están las fuentes turbias
Y quietos los remansos.
Suena en un gris rojizo
La esquila del rebaño,
Y la noria materna
Acabó su rosario.
El cielo es de ceniza.
Los árboles son blancos.