ENTREVISTA A JAIME GARCÍA SERRANO

POSEE CINCO RÉCORDS MUNDIALES GUINNESS DE CÁLCULO
Tengo 46 años: cuanto más mayor, con más seguridad calculo. Nací en Málaga (Colombia). Lo mío no es magia ni genes; es trabajo, técnica y método que explico en cinco de mis libros (jaimegarcia.com). Creo que no enseñar la tabla de multiplicar a los niños es una insensatez. Yo les enseño la tabla de multiplicar hasta 100

 "Mire qué truquitos para calcular el euro..."

COMPUTADOR
Su buen juicio matemático le impide jugar a cualquier lotería: por sentido común. En cambio, no se les ocurra desafiarle al dominó: es terrorífico. Tampoco me jugaría nada contra él al tute y hay que dominar la psicología del póquer para que su devastador cálculo instantáneo de posibilidades no te desplume en cuatro manos. Aparte de eso, la vida de don Jaime, la computadora humana, no tiene mayores ventajas que la de la autoestima y la satisfacción inherente al acto mismo de pensar. Es justo en ese punto donde su advertencia sobre el abandono escolar del cálculo mental en beneficio de las calculadoras está cargado de sentido: un país en el que los ciudadanos no saben la tabla de multiplicar es fácilmente timable y acabará contando con los dedos

ROSER VILALLONGA
Jaime García Serrano


Dígame un número de seis cifras y le calcularé su raíz cuadrada. Compruebe usted mi solución en la calculadora.

-A ver, el 362.500...

-¡La respuesta es 602!

-Pero déjeme acabar el número por favor.

-Ahora dígame un número y le daré el logaritmo.

-No sé, el 1.500.

-No, hombre: deme un número que sea bien grande.

-Pues aquí tiene: el 6.966.650.200.

-¡Da 9,84!

-Oiga, ¿no sería mejor comprarse una buena calculadora?

-¡Nooo! La humanidad está perdiendo la capacidad de realizar cálculo mental. Los niños hoy día ya no se saben ni la tabla de multiplicar.

-¿Y para qué memorizar? Si hoy te multiplica hasta el teléfono móvil.

-Pero es que al final no sabremos pensar. Fíjese que los escolares escriben a menudo cifras imposibles como solución a un problema porque lo dice la calculadora y punto. Son incapaces de apreciar que si la calculadora les dice que la raíz cuadrada de 64 son 45.873.212 es porque se han equivocado de tecla. Y eso es un peligro. ¡Y ahorita verán ustedes con el euro!

-Hombre, reparten calculadoras...

-Sin un mínimo de cálculo mental, van a estar bien desorientados. Y yo tengo mis truquitos. A ver, dígame, ¿cúantos euros son 15 pesetas?

-Déjeme la calculadora...

-¡Nooo!

-¡Buf! Usted mismo.

-Pues está chupado, hombre. ¡Es base 6! Multiplique siempre por 2 y por 3. A ver: 15 por 2...

-30, creo recordar...

-Ya ha multiplicado por 2. Ahora quédese ese primer 3 del resultado y multiplíquelo por 3...

-3 por 3 son 9.

-¡Exacto! ¡Da 9! ¡Ya lo tiene: 15 pesetas son 9 céntimos de euro!

-¿Y 90 pesetas?

-A ver: 90 por 2 es igual a 180, quite ese cero último -hágalo siempre para su comodidad, no pasa nada- y ahora otra vez por 3. A ver 18 por 3 igual a ¡54 céntimos de euro!

-¿Y cuántas pesetas son 25 euros?

-Para empezar le voy a poner deberes...

-Me lo temía.

-¡Vamos, de memoria! 1 euro, 166 pesetas; 2 euros, 333; 3 euros, 550; 4 euros, 666; 5 euros, 833... ¡Ya está! Y bien: ahora ya puede coger ese 25 y busque el número que, multiplicado por 6, se le aproxime más.

-El 4.

-¡¡¡Bien!!! Multiplicar 6 por 4 nos da 24, y nos queda un euro suelto. Póngale 3 ceritos a ese 4...

-4.000.

-Y ahora súmele el euro ese perdido.

-¡Me da 4.166 pesetas! ¡Es eso! ¡25 euros equivalen a 4.166 pesetas! ¡Dios mío! ¡Y soy de letras! ¡Es emocionante!

-¡Ah, sí! ¡El cálculo es una droga que te da poder sobre ti mismo! El día que mi profesora me dijo que para multiplicar un número por 10 sólo había que añadirle un cero... Ese día no dormí.

-A mí me lo dijeron y dormí muy bien.

-Yo no pude. Estuve toda la noche dale que dale buscando otros truquitos.

-¿Manía familiar?

-Mi abuelo era analfabeto y apuntaba las carretadas de patatas y los dineros con muescas en la pared. Ideó un sistema propio, igual que los incas hacen con los nudos.

-¿Y por qué no estudió usted matemáticas?

-Yo era mal estudiante. Y estaba convencido de que lo mío era el fútbol. Jugué en la Segunda División colombiana y una lesión tremenda me convenció de que no me ganaría más la vida con los pies. Así que a los 23 años tuve que volver a los números y encima con familia que mantener.

-¿Se hizo contable?

-No, no. Estuve noches enteras buscando truquitos de cálculo y practicando. Mis amigos me llevaron un día a la universidad y les dejé a todos boquiabiertos. De ahí a la tele nacional colombiana. Me hice famoso derrotando ordenadores en directo. Viajé a las universidades japonesas, alemanas, hice una gira por el mundo...

-¿Y los récords?

-El primero fue de velocidad en el cálculo mental. Calculé la raíz 13 de un número de un centenar de cifras en 0,15 segundos. Nadie lo ha batido. El anterior recordman mundial era un profesor holandés que tardaba 1,28 minutos en hacer el mismo cálculo.

-¿Y los otros cuatro récords?

-Memorizo 220 dígitos seguidos y luego los repito del derecho y del revés.

-¡Bien! ¿Qué más?

-Tengo otro récord mundial de cálculo trigonométrico. Además, calculo cualquier fecha del calendario dentro de 100.000 años. Y en el calendario gregoriano cualquier fecha hasta en un millón de años.

-De acuerdo: ¿cuándo tendremos el próximo megapuente del Pilar?

-El 12 de octubre del 2004 será martes. Y ese año el Primero de Mayo habrá caído en viernes porque el año próximo es bisiesto.

-¡Biennn! Y ahora, entre usted y yo, ¿no podemos hacer una primitiva a medias?

-No juego nunca.

-¿Por su religión...?

-Por mi cerebro. He pasado noches enteras calculando loterías: jugar loterías es una tontería. En unas sólo tienes una probabilidad sobre 37 millones de que te toque, en otras menos. Si no juegas, ganas seguro.

ENTREVISTA en La Vanguardia - 09/11/2001  - LLUÍS AMIGUET