San Cirilo el filósofo (827-869), llamado el apóstol de
los eslavos. Su nombre de pila era Constantino. Fue discípulo de Focio en Constantinopla.
Tras su ordenación sacerdotal el emperador le encomendó una misión diplomática entre
los jazares, a cuyo kan convirtió. Cuando fue consagrado obispo, cambió Constantino su
nombre por el de Cirilo (es facultativo, todavía hoy, cambiar el nombre al recibir las
órdenes sagradas). Junto con su hermano san Metodio, llevó a cabo la conversión de los
eslavos de Dalmacia, Hungría y Polonia. Se le atribuye la invención del alfabeto
glagolítico (que luego en su honor se llamaría cirílico), tomando como base el alfabeto
griego. Tradujo al eslavo la Biblia y la liturgia griega.
San Cirilo obispo de Jerusalén y doctor de la Iglesia
(315-386), autor del primer Catecismo, destinado a los catecúmenos que se
preparaban para recibir el bautismo. Tomó parte muy activa en el concilio de
Constantinopla, donde defendió las conclusiones del concilio de Nicea. La mayoría de los
Cirilos celebran su onomástica en marzo: los días 4, 8, 18, 20 o 29. Otros la celebran
en 3 de enero, 9 y 14 de febrero, 9 y 22 de julio, 1 de agosto, 2 y 28 de octubre.
Cirílico es el nombre del alfabeto que se usa en Rusia,
Bulgaria y Serbia (aquí con algunos signos más). Los rumanos lo utilizaron hasta
mediados del siglo XIX, en que adoptaron definitivamente el alfabeto latino. En Rusia fue
simplificado por Pedro el Grande en 1708 y luego volvió a modificarse en 1917,
eliminando algunas letras y acentuando la diferencia entre el alfabeto civil ruso y el
alfabeto eslavo, cuyo uso quedó restringido a la iglesia ortodoxa.
En el mundo eslavo es muy valorado este nombre especialmente en
el ámbito eclesiástico. De ahí que el cielo esté poblado de Cirilos. En el ámbito
civil es menos frecuente este nombre. Podemos citar, no obstante, a Vladimirovich Cirilo,
gran duque de Rusia (1876-1938), hijo del gran duque Vladimiro, nieto del zar Alejandreo
II y primo hermano del zar Nicolás II. Fue miembro del estado mayor de Makárov durante
la guerra ruso-japonesa. Se proclamó heredero del trono ruso y hasta su muerte fue
reconocido como tal por los rusos blancos. Y el príncipe Cirilo de Bulgaria (1895-1945),
hermano del rey Boris III, presidente de regencia tras la muerte de éste. Los grandes
Cirilos han hecho grande este nombre. ¡Felicidades!