Nombre de origen bíblico; su forma original
es El-asar , que significa "ayuda de Dios". Por aféresis de la E,
quedó en Lasar, de donde se pasa a Lázaro. La forma latina es Eleazarus,
de donde hemos derivado Eleazar o Eleázaro, que son formas distintas del mismo nombre.
San Lázaro obispo y mártir es el Lázaro del Evangelio,
contemporáneo de Jesús por tanto; natural de Betania, hermano de Marta y María
Magdalena, pertenecía a la aristocracia de Betania y en su casa paraba siempre Jesús
cuando iba a Jerusalén, que quedaba a sólo 10 kilómetros. En una de las ocasiones en
que Jesús volvía después de muchos días de ausencia, le anunciaron que su amigo
Lázaro había muerto. "Si hubieses estado aquí, Lázaro no habría muerto", le
dijeron desoladas. A Jesús se le partía el alma. Se hizo acompańar al sepulcro, pidió
que retirasen la losa ("hace ya cuatro días que está enterrado", le dijeron) y
se recogió en oración profunda. Levantándose luego, se puso frente al sepulcro y con
voz imperiosa gritó: "Lázaro, sal fuera". Y al instante salió Lázaro
envuelto en su mortaja. Tras la muerte de Jesús, Lázaro se entregó a la predicación
del Evangelio. Cuenta la tradición que los judíos desterraron a Lázaro y a su familia,
metiéndoles en una barca sin remos ni vela, para que fueran a donde les llevara el
destino. Los vientos los llevaron al sur de Francia, al lugar llamado de las Tres Marías.
Predicó el Evangelio por varias ciudades, hasta fijar su sede en Marsella, de la que fue
obispo. En la oleada de persecuciones de Nerón fue decapitado. El tema de la
"Resurrección de Lázaro" ha tenido una popularidad extraordinaria en la
iconografía cristiana y hay muestras al respecto desde el siglo IV.
Los Lázaros celebran su onimástica los días 11(S.
Lázaro obispo) y 23 de febrero (S. Lázaro monje, pintor de iconos, que sufrió tortura a
causa de los iconoclastas), el 27 de marzo (S. Lázaro mártir) y el 17 de diciembre (S.
Lázaro obispo).
Con ser célebre san Lázaro el resucitado por Jesús, mayor
celebridad alcanzó el Lázaro protagonista de la parábola evangélica del
"rico avariento", que vino a constituirse en el paradigma del pobre, enfermo y
desvalido; de ahí que a los hospitales en general y en especial a los de infecciosos, y
más frecuentemente a los de leprosos, se les haya llamado "lazaretos"; y muchas
organizaciones de caridad hospitalaria, como la orden militar de San Lázaro de Jerusalén
(nacida del hospital de leprosos que en esta ciudad fundaron los cruzados en el siglo XII)
y la orden de los lazaristas, fundada en 1625 por san Vicente de Paúl, estén bajo la
advocación de san Lázaro. Hoy los lazaristas cuentan con unos 5.000 miembros, repartidos
en 40 provincias, dos de ellas en Espańa.