AGAPITO

Del verbo griego agapaw (agapáo), que significa amar, se forma el participio agaphtoV (agapetós, que a partir de la introducción del itacismo se lee agapitós). El significado del nombre es, pues, "amado", pero en su forma griega. Agaph (Agápe) era en la iglesia primitiva el amor fraterno que caracterizaba a los cristianos y los distinguía de los paganos, por lo que fue ésta una virtud muy apreciada y también el nombre de ella derivado.

San Agapito papa sucedió a Juan II, siendo consagrado el 3 de junio del 535. En la cronología de los papas ocupa el 48º lugar, durando su pontificado tan sólo once meses y dieciocho días. En el corto período que llevó las riendas de la Iglesia tomó decisiones trascendentales y luchó con energía por defender la fe y las buenas costumbres. Quemó las bulas de Bonifacio II condenatorias de las doctrinas de Dióscoro; condenó los cismas de los acemetas y nestorianos, y se negó a que los herejes reconvertidos conservasen sus cargos y beneficios, como pretendía el emperador Justiniano; prohibió a los obispos de las Galias la venta de los bienes de sus iglesias, incluso en caso de gran necesidad. Excomulgó a Antimo, patriarca de Constantinopla, que había alcanzado el patriarcado gracias a las intrigas de la emperatriz Teodora, y nombró en su lugar a Mennas, hombre de fe y saber. Fundó en Roma una academia de Bellas Letras y varias escuelas para adultos y niños pobres, y se distinguió por su inagotable caridad. Viajó a Constantinopla como embajador del rey ostrogodo Teodato, para proponerle la paz al emperador. No consiguió todo lo que se proponía y estuvo a punto de ser condenado al destierro por el emperador Justiniano. Cuando se disponía por fin a volver a Roma, cayó gravemente enfermo, muriendo el 17 de abril del 536. Su cuerpo fue trasladado a Roma y enterrado en la iglesia de San Pedro el 20 de septiembre del mismo año.

Hubo otro papa con este nombre, Agapito II, que luchó duramente en los casi diez años que duró su pontificado, por limpiar la corte papal, que había llegado a degradarse en extremo. Contó con el apoyo de Otón el Grande, que le ayudó además eficazmente a defender los bienes de la Iglesia.

La onomástica se celebra el 16 de marzo en conmemoración de san Agapito obispo de Ravena (m.340), llamado el padre de los pobres, por la gran caridad que con ellos tenía. El 24 de marzo, san Agapito obispo de Sinnada, en Frigia, llamado Taumaturgo por sus milagros; sufrió martirio en 311. El 22 de abril, san Agapito papa. El 6 de agosto, san Agapito mártir, diácono del papa san Sixto. El 18 de agosto San Agapito mártir a los 15 años: habiendo muerto fulminado el juez que mandaba darle tormeno, fue condenado a los leones, que tampoco le dañaron; al fin fue decapitado. El 20 de septiembre y el 20 de noviembre, san Agapito mártir.

Es el de Agapito un nombre realmente amable, y los santos que lo llevaron hicieron honor a su nombre, sin renunciar por ello a hacer frente con valentía a su misión. ¡Felicidades!

Copyrigth EL ALMANAQUE  todos los derechos reservados.