Procede del germánico Hlod-wig (Ludwig),
con el significado de "combate glorioso" o "guerrero preclaro". Otra
posible procedencia sería también del germánico Hluot-vig o Hlogvig, con
el significado de "baluarte del pueblo". Debido a esta diversidad de origen,
tiene este nombre, además de las versiones principales Luis y su femenino Luisa,
numerosas variantes y transformaciones: Clodoveo, Clovis, Clodovico, Ludovico (a través
de su forma latina Ludovicus), Aloit, Eloísa, Alois, Eloy, Lajos, Liuva, Alvisa...
Ha acumulado un gran prestigio a través de los siglos por las numerosas celebridades que
lo han llevado, y su uso no ha experimentado ningún declive.
Santa Luisa de Marillac, fundadora (junto con San Vicente
de Paúl) de las Hermanas de la Caridad. Dama francesa nacida en 1591. Estaba en una
elevada posición en la sociedad de París. Era esposa de Antonio Le Gras, secretario de
la reina María de Médicis y sobrina del general de Marillac. En 1629 San Vicente de
Paúl, sacerdote, le encargó que visitase las cofradías de la caridad que había fundado
en diversos pueblos para asistir a domicilio a los enfermos pobres. Luisa atendió tan
cumplidamente al encargo y se identificó de tal manera con la obra del sacerdote, que
éste concibió la idea de encargarle una organización más estable y un compromiso más
continuado de estas cofradías, convirtiéndolas en congregación religiosa consagrada a
la asistencia de los enfermos menesterosos y los niños abandonados. Mademoiselle Le Gras,
que así era conocida Luisa, fundó en su casa la "Escuela de la Caridad", en la
que tres mujeres del grupo instruían a aquel voluntariado cada vez más numeroso, en la
manera de tratar a los enfermos y ser eficientes y exquisistamente humanas en el ejercicio
de la caridad. En aras de la eficacia, el fundador y la fundadora acabaron dando a esta
institución la forma de una orden religiosa. Murió Luisa de Marillac en 1660 después de
haberse entregado en cuerpo y alma a su obra benéfica. Las Hermanas de la Caridad han
llegado a rebasar el número de 25.000 en todo el mundo, con más de 3.600 casas. La
conmemoración de esta santa se celebra el 15 de marzo.
Como no podía ser menos, son muchas las Luisas ilustres: Luisa
Isabel de Orleans (1709-1742), reina de España. Luisa María de Orleans (1812-1850),
reina de los belgas. Luisa de Saboya (1476-1531), regente de Francia. Luisa María de
Gonzaga (1612-1667), reina de Polonia. Luisa de Guzmán (1613-1666), reina de Portugal.
Luisa de Mekclemburg-Strelitz (1776-1810), reina de Prusia. Luisa Ulrica (1720-1782),
reina de Suecia.
Es tal la dimensión humana de Santa Luisa de Marillac, y tan a
la vista está el fruto de su dedicación inteligente y emprendedora en favor del prójimo
más necesitado, que a pesar de que el santoral ofrece la posibilidad de celebrar las
Luisas su onomástica bajo los grandes santos que con el nombre de Luis nos han dejado su
ejemplo y su obra, pueden elegir con ventaja como patrona, espejo y referente, a santa
Luisa de Marillac. ¡Felicidades!