MATILDE

El nombre procede del germánico Maht-hild, guerrero fuerte. Está muy difundido entre los países germánicos, porque ahí florecieron las grandes Matildes. El prestigio de este nombre ha alcanzado también, aunque en menor medida, a los países de habla hispana. Estuvo muy de moda durante la alta Edad Media en Europa, sobre todo en Alemania y en Francia. Volvió a renacer la tradición del nombre durante el siglo XIX. En nuestro siglo decayó en un principio y, a partir de los años setenta, ha penetrado en niveles selectos. Tiene diversas variantes como Matilda, Mectilda, Mechtildes (que son formas antiguas), Mahalta, Mafalda, Maud (forma anglosajona procedente de Mahaut, nombre popular con que se denominaba a la reina Matilde de Flandes).

Santa Matilde reina de Alemania, esposa de Enrique I y madre del emperador Otón I el Magno, nació en Engern (Westfalia) el año 895. Fue hija de Teodorico, conde de Ringelheim (de la casa de Sajonia) y de Reinhilda (de la familia de los príncipes de Frisia). El duque Otón de Sajonia la pidió en matrimonio para su hijo Enrique. Se celebró el enlace en Walhausen, el año 909, cuando Matilde tenía 14 años. De este matrimonio nacieron cinco hijos: Otón I, emperador de Alemania; Enrique, duque de Baviera; San Bruno, arzobispo de Colonia; Gerberga, esposa de Luis IV el Ultramarino, rey de Francia; y Eduvigis, esposa de Hugo Capeto, tronco de la tercera rama de los reyes de Francia. Era Matilde una reina humilde y piadosa, que tenía ganado el corazón de sus súbditos. Una de sus ocupaciones preferidas eran las prácticas piadosas, a las que dedicaba algunas horas de la noche, si sus ocupaciones de reina no le habían dejado tiempo durante el día. Para ella reinar era ocuparse maternalmente de los enfermos y afligidos, a los que visitaba asiduamente, y socorrer a los pobres, a quienes servía ella misma. Fundó hospitales, iglesias y monasterios, como los de Nordhausen, Engern, Poldchen y Quedlinburgo. En este último pasaba grandes temporadas, y sólo lo abandonaba si la necesitaba el imperio, como cuando su hijo Otón fue a Roma para ser coronado emperador por el papa, el año 962.

La onomástica la celebran la mayoría de las Matildes el 14 de marzo, pero tienen también el 30 de abril a Santa Matilde reina de Inglaterra (1080-1118); el 19 de noviembre a santa Matilde abadesa (1241-1299); el 2 de diciembre y el 26 de febrero, a santa Matilde virgen.

Es notable la galería de Matildes ilustres: Matilde emperatriz de Alemania, reina de Inglaterra, hija de Enrique I rey de Inglaterra (1101-1167). Matilde la Condesa (1046-1114), que tuvo una influencia decisiva en el papado. Y otras cinco grandes reinas y princesas, además de las grandes abadesas.

Parece como si la fortaleza del nombre hubiese influido en las grandes Matildes de la historia, santas incluidas; pues se concentró en todas ellas un gran poder que ejercieron con firmeza, no exenta de gracia y bondad. ¡Felicidades!

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