Procede del germánico Hrod-ric, rico
en gloria (obsérvese que nuestra palabra "rico" procede del germánico); aunque
otros prefieren esta otra etimología: de Hrodic, "victoria poderosa".
Presenta las variantes Roderico y el hipocorístico Ruy. Del aprecio de que gozó este
nombre, nos habla la abundancia de Rodríguez (hijo de Rodrigo). Hoy vuelve a ser muy
valorado.
San Rodrigo mártir vivió bajo el reinado de Mohamed I,
hijo de Abderramán II, en el emirato de Córdoba. San Eulogio, obispo de esta ciudad, da
cuenta del martirio sufrido por Rodrigo, juntamente con san Salomón, el día tercero de
los idus de marzo (día 13) del año 895. Natural de un pueblo próximo a Egabro (Cabra),
cursó en esta ciudad los estudios eclesiásticos y se ordenó sacerdote. Uno de sus
hermanos, fanático de Mahoma, arremetió un día contra él y lo dejó malherido; y
habiéndolo instalado en una camilla, lo paseó por la ciudad, explicando que de esta
manera quería demostrar su fe musulmana. Pero habiéndose rehecho Rodrigo de sus heridas,
logró escapar. Su hermano, despechado, lo acusó ante el cadí de prevaricador y
apóstata. Conducido a prisión, allí conoció a otro mozárabe, Salomón, acusado como
él de haber renegado de Mahoma. Después de numerosos intentos por convertirlos al Islam,
el cadí los sentenció a muerte. Fueron degollados, y sus cuerpos, atados a pesadas
piedras, fueron arrojados al río. Pero fueron hallados milagrosamente, y enterrados
solemnemente, durante una procesión nocturna, precedida por el obispo Saúl. La fiesta de
san Rodrigo y san Salomón se celebra el 13 de marzo.
Don Rodrigo, último rey godo, sucedió a Witiza el año
710, pues éste sólo había dejado hijos menores. Los partidarios del rey difunto
trataron de elegir a éstos, aunque se dividiese el reino; pero los oponentes eligieron
rey a Rodrigo, duque de la Bética, que tuvo que emplear la fuerza para defender sus
derechos. Al parecer, los hijos de Witiza se refugiaron en el norte de África. En
Tánger, solicitaron ayuda del beréber Tariq, para que defendiera su causa. Tras
negociaciones con el gobernador de Ceuta, el conde Julián,(que según la leyenda quería
vengarse de Rodrigo porque éste habría violado a su hija La Cava). Sea como fuere, en
agosto del 711, tropas beréberes, al mando de Tarif, cruzaron el estrecho desembarcando
en una plaza a la que el musulmán dio su nombre: Tarifa. Tras este primer avance, Tariq
designó a Muza como jefe de las fuerzas de invasión, y éste ocupó la plaza de
Gibraltar. Rodrigo acudió con su ejército a combatir a los moros, y junto al río
Guadalete tuvo lugar un combate decisivo para la suerte del reino visigodo, cuyo ejército
fue derrotado por la defección de los witizanos. Rodrigo cayó muerto en la batalla y sus
fideles enterraron su cadáver lejos, en Viseo, donde lo redescubriría, años más
tarde, el rey Alfonso III al conquistar esta ciudad.
Nombre de peso, el de Rodrigo, tanto por su significado como por
su historia. Rodrigo (Ruy) Díaz de Vivar, el Cid, con sus resonancias épicas i Joaquín
Rodrigo con su elegantísima música, forman parte de su corona. ¡Felicidades!