De significado evidente, es éste un nombre de
gran implantación en todas las épocas y en todas las culturas. Viene utilizándose desde
que el hombre tiene nombre. Está en el mismo origen y por tanto en la magia del nombre,
cuando nuestros más remotos antepasados, inmersos en la religión más antigua, el
animismo, estaban convencidos del poder del nombre y de que al pronunciar León,
invocaban y se hacía presente todo lo que el león representaba, porque aquel a quien
así llamaban estaba investido de las virtudes del león, que efectivamente eran invocadas
cada vez que se le nombraba o se le llamaba. Este nombre era sumamente apreciado:
representaba nada menos que al rey de la selva, y se esperaba muchísimo de él. Por eso
lo reservaban para quienes confiaban que serían capaces de estar a la altura de su
nombre.
San León I Magno, papa del 440 al 461. Gobernó la
Iglesia en plena decadencia del Imperio Romano. Se hizo legendario por haber conseguido
convencer al temible jefe de los hunos, Atila, de que no entrara en Roma. No pudo tanto
con el jefe de los vándalos, Genserico, que entró en Roma con sus hordas y la estuvieron
saqueando durante catorce días. Pero consiguió que respetasen a la población. En
política eclesiástica, luchó contra las herejías de Eutiques y de Nestorio; intervino
en la Galia contra el obispo de Arles; en Hispania sacudió la apatía del clero; en el
norte de África defendió la unidad de la Iglesia bajo la autoridad del papado. Brilló
este santo papa más que por su sabiduría (es la época de los grandes doctores de la
Iglesia: Jerónimo, Ambrosio, Agustín), por su pragmatismo. Las Sagradas Escrituras eran
para él la gran fuente de inspiración. Su fiesta es el 10 de noviembre.
Hasta León XIII alcanza la lista de papas con este nombre, de
los que cuatro más alcanzaron el honor de los altares. San León II (fiesta el 3 de
julio); San León III (fiesta el 12 de junio); San León IV (fiesta el 17 de julio); San
León IX (1049-1054), a quien tocó en suerte una época cuajada de problemas, que supo
afrontar con sabiduría y firmeza (su fiesta el 19 de abril). En cuanto a los demás
papas, son de destacar León X, cuyo papado coincidió con el tormentoso reinado de
Enrique VIII en Inglaterra; y León XIII (1878-1903) que tuvo que posicionarse respecto a
las nuevas doctrinas que surgieron en Europa. Se hizo célebre por sus encíclicas.
De la extensa lista de santos con este nombre, destaca San León
de Carentan (Normandía) obispo de Ruan (final del siglo IX). Evangelizó todo el sur de
Francia, cuyos "pagos" (poblaciones campesinas) estaban todavía en el paganismo
y llegó hasta Navarra. Su fiesta se celebra el 1 de marzo.
Seis emperadores de Oriente llevaron este nombre, y otros tantos
de Armenia. Y el insigne poeta Fray Luis de León (Como decíamos ayer... empezó
como cada día su clase tras cinco años de cárcel por haber traducido el Cantar de
los Cantares), y muchos más. Es imposible acabarse este nombre. ¡Felicidades!