ETIMOLOGÍA - LÉXICO     

VIGOR

Esta palabra la hemos conservado tal como nos la transmitió el latín (vigor vigoris), y con el mismo significado. Se trata en efecto de un cultismo cuyos sinónimos más afines son "robustez", "fuerza vital", "energía". El diccionario latino ya nos advierte que vigor vigoris es un derivado del verbo vígeo, vigere, vígui, que los romanos usaban con cierta profusión, pero que nosotros hemos desechado, y por eso no lo tenemos en nuestra lengua. Nos queda como reliquia su participio presente, vigens vigentis, que en el adjetivo vigente y en el sustantivo vigencia nos ha dejado una sombra de lo que fue ese verbo. De vigil vigilis, procedente también de vigere, hemos derivado vigías, vigilias, vigilancias y vigilantes.

Vigere, nos advierte el diccionario latino, es un compuesto de vis, que significa fuerza, energía, potencia; y ágere, que es poner en acción, impulsar, mover, dirigir. De ahí resulta que vigere signifique tener fuerza y pujanza, gozar de toda la potencia y la energía, estar en auge, desarrollarse o manifestarse en plena vitalidad. La única reliquia que nos queda de este verbo, el adjetivo obtenido de su participio presente vigens vigentis, nos desvía de su potente significado original: en efecto, vigente se refiere simplemente a las cosas (leyes, costumbres, modas…) que no han muerto, que siguen "en vigor", lo que es mucho menos que seguir "con vigor"; mientras que el verbo vigere del que procede es algo vivísimo: viget aetas, la edad está en toda su pujanza (= es joven); ánimus laetitia viget, su ánimo está crecido por la alegría; tu qui juventae primo aevo viges, tú que estás en todo el vigor de la primera juventud; vigent studia rei militaris, está en auge la dedicación a la cosa militar. No sólo eso: vegetal y vegetar, palabras que hemos degradado profundamente al aplicarlos a la vida humana, resulta que proceden de este mismo tronco léxico (es evidente la afinidad entre vígeo y végeo) y por consiguiente expresan esa presión de la vida y de la fuerza. Es consustancial a la vegetación brotar, crecer y expandirse con una fuerza (con un vigor) imparable. Las ciudades edificadas junto a las selvas corren peligro de ser devoradas por la vegetación, como peligro corren las ciudades edificadas junto al desierto, de morir sepultadas por sus arenas. Los habitantes de estas ciudades han de desplegar para evitarlo un vigor superior al de la naturaleza.

A pesar de haberse perdido la mayor parte de la energía y vitalidad de las palabras de este grupo léxico (a lo mejor somos nosotros los que hemos perdido fierza (vi), y por eso no necesitamos palabras para expresarla), aún queda en alguno de los usos de la palabra vigor algún rastro del antiguo esplendor de todo el lexema: empleamos la expresión "en vigor" como sinónimo de vigente", dos expresiones en que el vigor está casi apagado. En cambio cuando le anteponemos la preposición con, o incluso cuando aparece suelta, le damos el significado de fortaleza, fuerza o robustez, gran capacidad para realizar o resistir trabajos; aplicado a los vegetales, robustez, vitalidad, buen desarrollo y mucha capacidad para crecer y dar flores o frutos. Aplicado a organismo sociales, pujanza, vida, vitalidad. Intensa actividad en el desempeño de sus funciones, y tendencia a aumentar su desarrollo. Puede aplicarse con significado semejante a otras cosas, p. ej. al lenguaje, a la expresión, etc.

Mariano Arnal