Logo

DIARI0 MULTIMEDIA DE INFORMACIÓN - DESARROLLO PERSONAL - OCIO - CULTURA - TURISMO 

LEA COMPLETO EL ALMANAQUE DE HOY - EFEMÉRIDES

Recopilación de ediciones de EL ALMANAQUE

Busca en la hemeroteca del Almanaque. Miles de artículos

Google  

 INDICE - LÉXICO - ETIMOLOGIAS - ORIGEN DE LAS PALABRAS

EL ALMANAQUE & LA CASA DEL LIBRO

EL ALMANAQUE dedica sus afanes a poner a tu alcance UNA PALABRA CADA DÍA

MAMÍFERO

Me encanta esta palabra, porque debajo de ella hay toda una constatación de la importancia que tienen las mamas en nuestra especie. Fijémonos en el segundo elemento, que es el que imprime carácter. Un semáforo (en este caso tenemos el mismo elemento, pero en griego), es el portador de señales. En el semáforo, como debe ser, y como dice la misma palabra, las señales se exhiben, se ponen de la manera más visible y llamativa. El Lucero, resultado del pulimiento del Lucíferus latino, es el portador de la luz. La desinencia fero en cualquier palabra, indica que aquello que se sustenta en el fero es muy importante.

Y claro, cuando uno observa a la generalidad de los mamíferos, no advierte que sean precisamente “portadores” de mamas. A la inmensa mayoría hay que adivinárselas fuera del período de lactancia. Bien mirado, la única especie “portadora” de mamas, es la humana. Se podrían llamar también así, aunque con mayor propiedad “soportadoras” de mamas, la vaca y la cabra. Por eso habría que concluir que el mamífero por excelencia es el hombre.

El valor polisémico del término “hombre” nos obliga a precisar que más propiamente el portador de mamas es la mujer, y por tanto es ella el elemento esencial y definidor de la especie. Así es en toda la zoología, por lo que nada tiene de anormal admitirlo también en nuestra especie. Debería sonar como un elevado elogio la afirmación de que la mujer es la reina de los mamíferos. Es en realidad la única especie en que las portadoras de mamas hacen ostentación de las mismas y se jerarquizan por ellas; del mismo modo que otras especies se exhiben y afirman su valor por la cornamenta, por los colmillos, por el plumaje, por las habilidades y virtudes propias de cada una de ellas.

Es posible que los taxonomistas quisieran rendir tributo a la mujer al crear la clase de los mamíferos. Para completar el homenaje, y aunque constituyera una excepción, debieran haber denominado esta clase en femenino: las mamíferas, porque resulta que son las hembras las portadoras de mamas, las que imprimen a la especie su carácter. Cuando uno contempla la gran abundancia de cuerpos humanos en las playas, y percibe la analogía que presentan con las grandes colonias de otras especies que nos muestran los documentales en otras playas, salta y dice: mamíferos. Pero le chirría la incongruencia del género, y preferiría decir mamíferas.

Claro que no estamos todos de acuerdo en esa percepción. El inglés, por citar sólo un caso (y nada tendría de extraño que sea su puritanismo en moral sexual el responsable del fenómeno léxico), en vez de la denominación de mamíferos (claramente exhibicionista para su gusto), prefirió la modesta de “mamales”, que sería la transcripción fiel de su término mammals. Pero más propia es aún la denominación alemana: Säugetier (animal chupador) o simplemente Säuger (chupador, mamón); en efecto, no todos los mamíferos son portadores de mamas, pero sí que son todos mamadores en su infancia.

Mariano Arnal

 


LOS LIBROS MÁS VENDIDOS - ESPECIALES - MONOGRÁFICOS - Recomendados 1 - 2 - Libros en Amazon.com ( Latinoamérica )