DESIRÉ

Del verbo francés désirer (desear, anhelar) procede el adjetivo désiré, que significa "deseado" y en su forma femenina "désirée", deseada. Ése es, pues, el significado de este nombre (que en español se usa tan sólo como nombre de mujer, y con una sola e). La forma española de este mismo nombre es en masculino Desiderio (en rigor su significado es "deseo"), y en femenino Desideria. No cabe ninguna duda de que la forma francesa es más suave, más bella, más sugestiva. Y precisamente por ello es un nombre que recientemente se está llevando bastante.

Las que llevan este precioso nombre pueden optar para celebrar su onomástica por cuatro fechas: el 25 de marzo, el 23 de mayo, el 19 de septiembre y el 18 de diciembre, en que se conmemoran otros tantos santos con el nombre de Desiderio que es el que en francés dio lugar a Désirée.

La más famosa Desiré, la mujer que lanzó este nombre a la fama, fue Eugenia Bernardina Désirée que gracias a su matrimonio con el general Bernadotte en 1798 llegó a ser reina de Suecia. Désirée nació en Marsella, en 1777. Era hija de un comerciante de esta ciudad, François Clary, que tuvo nueve hijos. Su hermana mayor, Julie, gozó de la condición de reina por su matrimonio con José Bonaparte en 1794. Tres años más tarde se casó Désirée con el general Bernadotte, que llegó a ser en 1808 príncipe real de Suecia. Durante las campañas de su marido, permaneció Désirée en París, donde mantuvo un salón por el que pasó toda la intelectualidad del momento. Todo el que era o quería ser alguien en el París napoleónico, tenía que velar sus armas en el salón de Désirée. Todo el mundo sabía que el propio Napoleón la había cortejado durante un tiempo. Subió al trono en 1818. Fue una buena reina. Murió en Estocolmo, en 1860.

El nombre de Désiré, bastante frecuente en Francia, se convirtió también en apellido. Arturo Désiré (1510-1579) fue un escritor católico francés nacido en Normandía. Entró en la liga formada contra los calvinistas. Pidió ayuda al rey Felipe II de España contra los calvinistas, lo que dio lugar a que se le condenase con una multa y cinco años de prisión. Al salir de la cárcel se estableció en París y se dedicó a escribir folletos contra los calvinistas en prosa y en verso. El interés de este personaje es que produjo un género literario graciosísimo (él no pretendía que lo fuese) empezando por el mismo título. Estos folletos se conservan como una importante obra de ingenio literario. Alcanzó también una fama extraordinaria el actor francés Aimable Désiré Courtecuisse (1822-1873). Estudió música y tocó el contrabajo en algunos teatros, pero finalmente su vocación era la escena, y es ahí donde adquirió notoriedad.

Es ciertamente precioso el nombre de Desiré. La prueba está en que la reina de Suecia que lo llevó y que lo hizo popular, de los tres nombres que tenía, prefirió hacerse llamar por éste, que en realidad era el último. Y es que el deseo de ser amada afecta a todas las personas sin distinción. Por eso, llevar ya en el nombre la garantía de que se es amada, es todo un lujo. ¡Felicidades!

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