REVOLUCIÓN

Parece que esta palabra la hemos tomado de la astronomía, en la que se llama revolución a la descripción de una órbita completa de un cuerpo celeste. A poco que entremos en el análisis de la palabra, descubriremos que el significado que le asignamos es convencional y arbitrario, es decir que no son los elementos que componen la palabra los que determinan su significado, sino el uso arbitrario de ésta para denominar unos fenómenos concretos. De todos modos, desde el momento en que hemos convertido a la Revolución francesa como revolución por antonomasia, cualquier otro hecho al que denominemos así, tendría que poder compararse con su prototipo y coincidir con él en los caracteres diferenciales. En lo que tendrían que coincidir todos aquellos episodios que llamamos revoluciones es en que introducen un cambio radical de ideas. En que le dan la vuelta a la forma de ver las cosas.

Revolutio es la palabra latina de la que procede nuestra revolución. No tuvo en ningún momento el significado que actualmente le hemos dado. En general se usaba este término para designar el paso sucesivo de un cuerpo de un estado a otro y para designar simplemente la vuelta de algo (re + volvere). Revolutio es la sustantivación del adjetivo revolutus (recordemos el totum revolutum), que es el participio pasado de revolvo, revolver, revolutum. El significado de la palabra se origina, pues, en el vervo volvere (del que hemos derivado "volver") y el prefijo re.

Las expresiones revolutus arena (envuelto en la arena), dies revoluta (el día que vuelve otra vez) y revoluta saécula (los siglos pasados = que ya han dado la vuelta), nos dan idea de cuál era el valor del adjetivo revolutus. Si pasamos al verbo revolvere, está aún más claro. Significa "volver de nuevo", es decir la suma de los significados de re más volvo. Vamos, pues, a este último. Significa por sí mismo girar, rodar, dar vueltas, hacer rodar (de donde "derribar"). Por consiguiente re + volver significa dar vueltas o hacer dar vueltas una y otra vez. Pero también significa, en su valor original latino, ir otra vez a lo mismo, es decir dar la vuelta al revés. Significado que coincide plenamente con el de "revolución" si nos atenemos al plano de las ideas; pero exactamente el contrario en cuanto lo situamos en la coordenada temporal y le asignamos valor histórico, porque significaría volver al lugar en que se estaba antes.

De cualquier modo, hemos dotado a la palabra revolución de un significado noble y la hemos convertido en un mito. La Revolución francesa, que es la única a la que no se le puede discutir el nombre, significó un cambio profundísimo de las ideas, que llevó consigo un cambio igual de profundo de las formas de vida y de las relaciones humanas. Uno de los elementos de la revolución que se ha pasado por alto es el de la "fraternidad", que confirma la "igualdad", pero añadiéndole algo de humanidad. Bástenos comparar esta palabra clave de la revolución francesa con un par de ideas clave de la revolución socialista: la lucha de clases y las leyes del mercado también para el trabajo, que es una mercancía más.

Mariano Arnal

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